Condenados a 10 años por quemar a un perro vivo.

Dos jovenes de 17 y 19 años de edad han sido condenados en EEUU por quemar en un horno a un perro. No contentos con este hecho, los hermanos se dedicaban a llevar a los niños del vecindario a ver los restos de la mascota muerta.

Según han comentado los testigos, el horno se encontraba lleno de arañazos, signo de que la mascota se encontraba viva en el momento de la incineración.

En la necropsia efectuada al cachorro se encontró que sus orificios nasales habian sido tapados con pintura.

El debate está servido en EEUU, ya que sin lugar a duda un hecho así merece un castigo, lo que está a tela de juicio es si el castigo ha sido desmedido para estos jovenes. Sin duda algo va mal en esta sociedad cuando a dos personas se les ocurre este tipo de torturas.

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