Los Osos Hormigueros volvierón a Corrientes después de 25 años de ausencia

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Hace 2 5 años que en la provincia Corrientes se habían extinguido los Oso Hormigueros, con abundantes termiteros al alcance de sus largos hocicos ocultos entre los pastizales del Iberá, Iboty Porá (flor linda, en guaraní) y Preto acaban de cumplir tres meses en libertad.

Es muy importante está recuperación de la Fauna, ya que es el primer paso de recuperar especies y restaurar paisajes, para poder lograr el proyecto de mantener la extraordinaria biodiversidad de esa región.

Muchas instituciones y organizaciones son las que participan en esta iniciativa de CLT (Conservation Land Trust), que es considerado por la Dirección Nacional de Fauna Silvestre como un avance que va a permitir la recuperación de otras especies amenazadas de la provincia. Se trata de una tarea que requiere de mucho cuidado y que necesita un tiempo, pero el proyecto esta avanzando de una manera considerable ya que en Marzo se pondrá en libertad otros cuatros ejemplares.

Las peincipales causas de desaparición del oso hormiguero de Corrientes son: el cambio de su hábitat, la caza y la predación de los perros domésticos. Estas amenazas se ven en otras partes del norte, donde quedan algunas de estas especies. El hecho de liberarlos y que logren sobrevivir no sera fácil y no es de manera automática.

Iboty Porá nació en Jujuy, fue criada a mano y llevaba dos años en cautiverio; el doble que Preto, el macho, procedente de Santiago del Estero. Cuando fueron donados a CLT, Sebastián Cirignoli ya había identificado las zonas más aptas de Iberá para su reinserción, y estudiado la disponibilidad de hormigas y termitas. Ambos estuvieron primero en cuarentena en la Estación Biológica Corrientes, dependiente del Museo de Ciencias Naturales de la Capital y del Conicet. Allí se les hicieron análisis clínicos y de laboratorio, y pasaron a los corrales de aclimatación, ya en tierras que CLT prevé donar a la Reserva Natural Iberá.

En este lugar recibieron poco trato humano, para que no se acostumbren y cuando sean liberados puedan sobrevivir sin necesitar la ayuda de las personas. La veterinaria Marcela Orozco dice: “se les hacen estudios biológicos y de comportamiento, para ver si sus características les permiten ser reintroducidos”.Reciben licuado con frutas, alimento balanceado para gatos, huevo crudo, un yogur especial y suplementos vitamínicos y minerales. Además agrega que: “Gradualmente disminuimos esa dieta y colocamos termiteros y hormigueros”.

Los oso hormigueros llegaron de Salta el 30 de Septiembre, dos hembras y un macho adultos y un pequeño de siete meses, que fueron rescatados por un guardaparque de Jujuy cuando un cazador mató a su madre, que llevaba a la cría prendida del lomo. Arandú tenía dos meses cuando fue donado al proyecto. “Al principio le poníamos peluches y estructuras para que se agarrara y no tuviera interacción con las personas”, comenta la veterinaria.

Por lo que tuvieron que ingeniarse e inventaron una madre sustituta para el pequeño, con forma de oso hormiguero, usando piel sintética, una manta térmica debajo de su lomo y dos mamaderas con leche caliente simulando las mamas. Arandú la adoptó durante tres meses, hasta que comenzó a comer también hormigas y, al mismo tiempo, fue “presentado” a una de las hembras adultas, que lo aceptó en su lomo.

Pronto pegará el estirón y recibirá su radiocollar, con forma de arnés. Pocos días después, los cuatro animales estrenarán los recintos de presuelta, de seis hectáreas cada uno, cercadas ya en el área de liberación. Tendrán una suelta gradual: por un tiempo podrán regresar y, cada tanto, tener al alcance de la larguísima lengua su alimento artificial.

Pero lo más probable es que sigan los pasos de Iboty Porá y de Preto. Antena en mano, el biólogo Yamil Di Blanco y su casi colega español José Luis Martínez Martí tienen que caminar cada día más para rastrearlos por pastizales, montes y malezales.