La Asociación Rapa das Bestas pide que se investigue la muerte de sus caballos
Los integrantes de la directiva de la Asociación Rapa das Bestas de Sabucedo, salieron a primera hora en la tarde de ayer alertados por la posibilidad de haber más caballos salvajemente muertos, pero por suerte fue una falsa alarma, los reses eran los que ya habían encontrado la semana pasada.
La semana pasada fueron acuchillados 8 caballos. Debido a está cruel y salvaje muerte, Quitillán informo que pedirá al Servicio de Protección de la Natureza de la Guardia Civil (Seprona) realizar una profunda investigación, hasta llegar a los asesinos.
Rapa das Bestas sospechan que los autores de esa matanza actuaron con “premeditación, nocturnidad y alevosía”.
La asociación se reunirá hoy con el Seprona y darán, según algunos datos, el lugar preciso donde fueron acuchillados los caballos, supuestamente durante horas de la noche del pasado martes.
La aparición de marcas de los cascos de los equinos y un reguero de sangre podrían apoyar la hipótesis que planteen los de Sabucedo para esta localización.
Además reconoció Quitillán que faltan los cuerpos de “dos o tres” animales, que también fueron auchillados.
El presidente de Rapas das Bestas está seguro de realizar la denuncia en el juzgado. “Sabemos que no vamos a recuperar nada pero no queremos que esto quede impune”, subrayó. El dirigente de esta asociación no pudo ocultar su indignación ante lo que considera “un atentado ecológico”. “Esto se sale de lo normal”, añadió.
La entidad cree que estos actos crueles fueron realizados por varias personas, “tuvo que ser premeditado”, apuntó ayer Javier Quintillán, que aseguró que “para acuchillar a un animal de éstos en las costillas hay que tener mucha fuerza”.
Entiende que la premeditación vendría justificada por la zona escogida por los autores para herir con arma blanca a algunos de estos animales que, al parecer, presentaban una herida mortal detrás de las costillas, hacia el anca trasera. “Tuvo que ser de cerca y como mucha alevosía”, se piensa desde la asociación.
Además, comenta que las yeguas asesinadas estaban preñadas y que nunca causaron ningún tipo de problemas a los vecinos, y que si así fuese la entidad respondían sin ningún drama.














