Predicando con el ejemplo
Greenpeace hace alarde de cómo hay que manifestarse en contra de algo. Si protestas contra las emisiones de CO2, ¿qué mejor manera de hacerlo que prender en llamas un bonito cartel que reza el nombre del enemigo?
En fin, mientras sea esto y no se recupere la antigua “propaganda mendiante el hecho”, por mí pueden quemar todos los cartelitos que quieran, pero les daré un consejo: la combustión con fines de protesta también produce emisiones de CO2.














