Más que amigos

Es la sensación que mas temo. La de que estás perdiendo algo. Es la misma que tenías cuando faltas un día a clase, un miserable día y te sentías perdido. Un examen sorpresa…pasaron lista…pusieron a otro en tu pupitre…Siempre ocurría.

Los amigos son como vendedores ambulantes. Vienen y van, son complices y desconocidos, te quieren y te ignoran, te abrazan y te sueltan rápido. Hoy me ha tocado el segundo plato.

El otro día fui con ellos al hipódromo de la Zarzuela. Un punto de encuentro entre ludópatas, pijos de alto copete y gente que no sabe ni donde está y ve las carreras como el que ve llover. Fue además un reencuentro con mi infancia. Mi padre nos llevaba los domingos a ver las carreras aunque, por desgracia, ni siquiera apostaba. A veces me habría gustado tener un padre perdedor. Un tipo con barba de dos días que no encontrase mayor acomodo que bares sórdidos, putas y palizas en callejones. Un tipo así te hace sentir mas listo, del mismo modo que un padre todopoderoso te convierte en un pobre gilipollas. Y no hablo de Paris Hilton

troupa-de-caballos-blancos

Se habla poco de música, no es fácil encontrar referencias con las que amortizar la cuenta de Rapidshare. Esta semana descubrí un gran blog, Diskotheke. Necesitaba algo para rellenar el pendrive de La Roux y The Gossip, dos de las voces más amables que me acompañan en mis atascos matinales de la A6; Diskotheke da muy buenas ideas.

Deja un comentario