El IMD no quiere a nuestros perros

Hoy vengo a hablaros del IMD (Instituto Municipal de Deportes), institución dependiente del Ayuntamiento de Sevilla, y que, como os cuento en el post, no quiere a nuestros perros.

Resulta que llevo unos dos años – otros llevan mucho más -, sacando a mi perra, Astra, a un solar ABANDONADO hasta hace no mucho por el IMD. Dicho solar se encuentra aqui, alrededor hay un parque donde muchos padres hacen la tarde allí con sus hijos, donde hay parejitas que se sientan en sus bancos para “pelar la pava”, etc.

El solar en si, unos 8mil metros cuadrados, tiene a sus espaldas 8 años de continuo abandono por parte de sus propietarios, que recordemos que es el IMD – ¿las cubiertas millonarias de la copa Davies tambien se guardaban en un solar abandonado, no? -, que ni siquiera (o al menos yo no he conocido), se habían dignado a poner un candado en la puerta.

Cuando yo empecé a salir allí con mi perra, aquello era un pequeño vivero de arbustos y malas hierbas – y basura, mucha basura, televisiones, frigoríficos, etc. – poco a poco fueron desapareciendo, y un buen día parecieron unos operarios municipales que, tras muchas quejas de los vecinos, vinieron a pelar el sitio. Desde entonces no ha vuelto a crecer la mala hierba, porque hay allí gente y animales que pisan el sitio. Ahora es un lugar mas o menos habitable, que, salvando la basura que crece alrededor del solar (junto a la valla del parque), y los excrementos de algunos dueños desconsiderados, está bastante limpio. Gracias a nosotros, no a su propietario, el IMD.

Este año decidimos ponernos manos a la obra, y solicitamos al distrito, a través de presupuestos participativos un parque para perros en el recinto del solar, propuesta que fue denegada porque el solar era del IMD, que va a construir (lleva 8 años diciendo eso) un recinto deportivo en concesión a una empresa. Al no poder hacer la propuesta allí, se cambió al parque, donde, tras la samblea, salimos como la propuesta más votada de las dos asambleas entre las que se reaprte el presupuesto al que accedemos. Es decir, para el año que viene, después del primer trimestre, es decir, con suerte para Abril, tendremos nuestro parque de perros.

Sin embargo, el IMD ha decidido que allí no podemos estar, que, como tienen obras previstas para mediados del año que viene, es a partir de ahora, en Noviembre de 2009, cuando quieren aquello vacío, no vaya a ser que cuando vengan a hacer obras haya gente por allí. Hará unas dos semanas, acudió la Policía Local al lugar, invitó a salir a los presentes, y echó un candado a la puerta. Pero 8 años de abandono hacen estragos, y había 2 vallas abiertas, que, por cierto, nosotros éramos los que manteníamos cerradas, precisamente para que nuestros perros no salieran del recinto. Así que seguimos entrando al lugar con nuestras mascotas.

Entrar allí con nuestros perros no es capricho ni cabezonería nuestra. En el distrito San Pablo- Santa Justa, al que pertenecemos, sólo hay dos parque, uno muy pequeño, donde no ha lugar a nada, abierto, y donde (ha llegado a mis oídos por terceros) también ha habido problemas entre dueños de mascotas y otros usuarios. En la ciudad – ni siquiera en los parques – no se puede andar con el perro suelto, de hecho, hay muchísimas prsonas para las que ni siquiera se debería andar con perros, y ocasionan no pocos problemas a los dueños de mascotas. Los perros, únicamente se pueden llevar sueltos en las zonas adaptadas para mascotas, que yo conozca, hay 3: Parque del Alamillo – 3′6 KM desde mi casa- parque de la Buhaira (2′5 Km desde mi casa, y en unas condiciones lamentables) y en el Parque de los Príncipes, en el barrio de Los Remedios, a unos 4 KM de mi casa.

Tener un perro conlleva una serie de responsabilidades, su alimentación, su higiene, su salud, y su educación. Para poder tener un perro bien educado es IMPRESCINDIBLE que ese perro mantenga contacto con otros perros, juegue, se adapte, corra, gaste su energía, y establezcan unas líneas jerárqicas. Necesitan perteneces a una manada, y esa manada no puede ser sólo la familia humana con la que convive. Es por ello que, si queremos que nuestros perros lleven una vida completa y feliz, necesitan un lugar de esparcimiento. Y, ojo, y aún más importante, ese lugar de esparcimiento no es SOLO para perros, allí hay humanos que nos relacionamos, establecemos amistades, pasamos nuestro tiempo de ocio, etc.

Sin embargo, parece que desde las instituciones esos lugares de esparcimiento no existen. Después se les llena la boca hablando de que los animales tienen que estar educados, que los dueños de perros deben ser responsables, etc, pero no hacen nada para que podamos cumplir nuestras obligaciones. Hacen que sacar a un perro sea una odisea, que tengas que entrar en parques donde hay niños, donde hay gente que se molesta e incontinente verbal que llegan a faltarte al respeto. Sacar a un perro llega a hacer sentir a uno que está haciendo una temeridad, una locura, poco menos que un atentado contra la propia sociedad. Sin embargo, cuando nuestros perros tiren, se intenten escapar porque tengan la necesidad, o ladren sin ton ni son porque cualquier cosa les pase por su lado, pondrán aún más mala cara, se asustarán, y llamarán irresponsable al dueño. Uno no sabe qué hacer ya.

Por suerte, teníamos cerca un solar abandonado, de propiedad municipal, y ahora no nos dejan estar allí. No sólo no nos dejan estar allí, sino que además nos amenazan con denunciarnos por allanamiento de morada. La excusa es que dicen que aparte de nosotros, merodean por allí otros grupos más molestos, pero es a nosotros a quien se dirigen, a quien nos amenzazan, y a quien nos denuncian, seguramente porque somos los más débiles, los que más tenemos que perder, y los que más vergüenza y respeto tenemos.

Hasta el año que viene tendremos que estar por el parque, con nuestras mascotas, porque no eiste ni UN solo lugar donde nuestros perros puedan llevar una vida completa. Espero no tener más problemas, esta vez con ciudadanos, que, como no estamos protegidos por la actuación policial a una sola llamada, y por lo tanto, no podemos establecer nuestra pequeña dictadura, tendremos que callarnos la boca y bajar la cabeza. Ahora haber qué hacemos, desde luego, debemos movilizarnos, se lo debemos a nuestros perros, porque ellos seguro que lo harían.

Lo siento, pero cuando hacen daño a quien no pueden defenderse, me pongo de muy mala leche.

Un saludo.

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