Mi Terraza II
“Ahora qué pasa, por qué esa cara”
y nuevamente dejando caer cartera-bolsas-libros, le digo:
“Vamos, háblame”
suspirando, me dice
“Es que murió……”
“Pero qué dices, quién murió?”
“El Negro, supe que murió. Enfermó y murió”
“No te pongas así, al menos no tendrás que enojarte con él por subirse a TU terraza”
“Es que no es tan simple, me hará falta pelear con él diariamente a través del ventanal!” “Mira, quiero que bajes y veas si le han dado cristiana sepultura, ocúpate de eso, por favor”
Tomo las llaves, bajo y me dispongo a preguntar por el destino final del Negro, sin dejar de pensar que esta gata loca dispone de mi persona a su voluntad!!



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