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Vampiro sexy y altruista!

feb-28-2010 By admin

A pesar de que estoy hasta la madre asqueado del “fenomeno” de Twilight (y por fenomeno no estoy hablando de Kristen Stewart) uno de los actores del reparto (de esos que no tendran una carrera cuando se acabe esta fiebre) Kellan Lutz es el unico que no da tanta pena y que ha utilizado sus 5 minutos para campañas en pro de los animales, asi aparecio en un poster para Peta en la que pone cara de “por favor” con todo y su perro Kola para que todas las adolescentes obesas fanaticas adopten perritos en lugar de comprarlos, aburrido lo se, pero al menos este no anda de Diva en los eventos como Tay Tay y las sucias de Roberta y Kristen, al contrario es tan normal que incluso se ve sexy cuando va a la gasolinera, algo de este tipo de humildad y de higiene deberian de aprender sus compañeros “mas famosos”

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Inseminación artificial de Bulldog Inglés, Tikka y Rembombory Trichet. Cruce realizado el 8 de agosto de 2009  

Fobia

feb-27-2010 By admin

…No puede ser tan malo…

Era un lugar vacío, lleno de una densa oscuridad que no me permitía ver más allá de mi nariz, andaba a tientas, estirando mis manos para no chocar con nada, pero parecía no haber nada con que chocar, mis pasos eran lentos, extremadamente premeditados e inseguros aun así, no había ruido alguno, solo la oscuridad que se aplastaba contra mí, haciéndome sentir cada segundo más atrapado, seguí caminando, en busca de una salida, con la respiración más superficial después de cada exhalación y con una presión que amenazaba con reventar mis tímpanos, caminaba en todas direcciones pero ninguna llegaba a la salida, intranquilo me detuve, me obligué a respirar profundamente y traté de pensar claramente, sin embargo, escuché un levé chasquido metálico, se oía lejano y débil, no supe exactamente de qué se trataba, o quizá solo me negaba a la posibilidad, pero no pude más que desplomarme en gritos bañados en lágrimas cuando la melodía se cernió sobre mí, viniendo de todas partes y aumentando su volumen, como si me asechara, cuando estaba a punto de desvanecerme, o al menos deseándolo con toda mi alma, la caja de música cesó en el instante en que una leve luz púrpura iluminaba débilmente el recinto, podía ver reflejos púrpura en las paredes, parecían espejos, pero no me veía en ninguno de ellos, debían ser cristales, acerqué mi mano al cristal más cercano, sentí el frío de este, estaba agitado, me recosté ligeramente sobre él y respiré una vez más, entrecerré mis ojos para encontrar paz y recordé las cientos de escenas de películas en las que en momentos como este crees que el villano aparecerá, pero nunca aparece, suspiré y abrí mis ojos, la figura me contemplaba a solo unos paso de mí, con dientes como agujas, sus grandes ojos falsos fijados en mí y su cabello verdoso muy esponjado, se abalanzó sobre mi aquel maldito payaso bañado en sangre y maquillaje, me apreté contra el cristal y cerré mis ojos, sentí que daba un giro y caí sobre mi cabeza, la luz púrpura ya no estaba, mi espalda cayó después pero no hubo dolor, había caído sobre algo más suave que el suelo, estaba helado, me alegré de que estuviera allí, solo por un segundo, pues de repente, algo se movió debajo de mí y antes de que pudiera siquiera preguntarme que había sido aquello, una luz amarilla igual de débil a la anterior se encendió, pero era suficiente para ver los cientos, quizá miles de serpientes que poblaban esa habitación, húmedas, perversas y mortales, se movía unas encima de otras desde donde podía ver hasta seguramente más allá de la oscuridad, podía sentirlas rodeando mis muñecas y mis tobillos, saboreándome incluso antes de morderme, podía sentir una, subiendo por mi espalda, apretándome fuertemente con su lánguido y fuerte cuerpo, no podría hacer nada, estaba a su merced, la pode sentir alrededor de mi cuello, siseando, preparada para engullir, pero en ese momento, un extraño ruido retumbó en aquel lugar, las serpientes se detuvieron y en cuestión de segundos habían desaparecido en la oscuridad, un segundo chirrido se escuchó, esta vez más cercano, más atemorizante, me las arreglé para ponerme en pié y di un par de pasos hacía el lugar donde se veía nacer la luz amarilla, por encima de las paredes de cristal, un tercer ruido me detuvo por completo, venía de la oscuridad justo debajo de la luz, no quise saber de qué se trataba, intenté darme vuelta antes de que saliera de allí pero fue muy tarde: luciendo fuerte, de alguna manera caminado erguida, una cucaracha más alta que yo, se materializó de aquella oscuridad, moviéndose amenazante hacía mí, su cabeza diminuta en comparación con su cuerpo me miraba, cada vez más cercana y asquerosa, podría despedazarme y comerme con ese tamaño, me dolió cuando quise dar mi último respiro y antes de que pudiera mover un dedo, me hizo a una lado con una de sus patas dentadas y emprendió un ruidoso y fuerte vuelo hacía una de las paredes de cristal, la gigantesca alimaña la cruzó sin quebrarla, parecía como si se hubiera zambullido en un lago de aguas terriblemente oscuras, dejando unas cuantas hondas a su paso, incrédulo me acerqué, lentamente, al llegar junto a la pared aparentemente líquida, la luz se tornó de un débil tono turquesa, toqué con la punta de un dedo la pared y en efecto era líquida, di un paso atrás para tomar valor, parecía ser la única salida, exhalé y salté contra el muro; más importante que el dolor en mi hombro, fue la esperanza desvanecida, sentí mi pecho contraerse, mi cabeza empezó a dar vueltas y mi respiración a dificultarse, me puse de pie contra la fría pared, la golpeé un par de veces y sollozando dejé caer mi cabeza, apenas sosteniéndome, de pronto, sentí que mis zapatos de humedecían, miré hacia abajo y vi un brillante charco diminuto a mi alrededor, levante mi pie y lo sacudí tratando de secarlo, lo estiré un poco para sacarlo del agua pero fue inútil, segundos después me encontraba sumergido completamente sin dirección, no había suelo ya y había caído en aguas profundas, no veía los cristales, solo veía luz turquesa que iluminaba el agua desde todos los puntos, me golpeaban corrientes, llevándome de un lado al otro, empujándome con brusquedad y metiendo mas y mas agua dentro de mí con cada golpe, no había aire en mis pulmones, mi cuerpo aclamaba oxígeno, pronto llegaría impulso incontrolable y llenaría así mi pecho de agua, pero los torbellinos me seguían golpeando, llevándome a todas y a ninguna parte, de un momento a otro todo se volvió calmado y sentí que la conciencia me abandonaba, pude sentir que las aguas se calmaban, me preparé para dormir, vi las ultimas burbujas abandonarme y cerré mis ojos; no pude gritar, pero eso no significó que estuviera menos impresionado cuando en vez de fondo, las aguas me llevaron a un vacío que parecía no terminar, otra vez había aire, estaba mojado, pero vivo, y cayendo a gran velocidad, podía ver cientos de paredes de cristal pasando junto a mí mientras caía, todas iluminadas con una débil luz roja, veía un sinfín de pisos quedarse atrás, no podía sentir fondo, pero de seguro habría uno, el viento se metía en mis oídos, haciendo sonidos extraños, pude volver a respirar y sentí por fin el fin de la caída, por algún motivo seguía allí, despierto, respirando, no podía moverme, mi cuerpo era pesado, solo pude levantar levemente mi cabeza, vi mi pecho repentinamente desnudo, la luz roja por fin me alcanzó y pude ver millones de pequeños destellos a mi alrededor, intenté mover un brazo y sentí una terrible puntada, mire aterrorizado cómo cada destello era una aguja y cómo una por una empezaba a brincas sobre mí, a clavarse en mi piel, rompiéndome, hiriéndome, haciéndome sangrar, llegando a mí como si de un imán se tratara, grité con todo lo que pude, pero poco a poco iban cubriéndome, las sentí en mis piernas, en mi pecho, en mi cuello, lancé un último grito desgarrado antes de quedar completamente cubierto de ellas…
Me estremecí en un escalofrío y suspiré, me encogí de hombros y asentí, toqué su cabeza, su pelaje y hasta su hocico

- Ves – Me dijo Carlos – No hay nada que temerle a mi perro.