PELLUHUE
Cuando Jimena me invitó para ir junto a un grupo de personas a Pelluhue integrando un equipo veterinario no lo pensé dos veces, hice los arreglos necesarios para ausentarme por una semana de mi trabajo, preparé un botiquin con los insumos necesarios para atención primaria y partí no sin cierto nerviosismo y ansiedad por lo que podriamos encontrar, las escenas por television no eran nada tranquilizadoras, muchos perros deambulando heridos o perdidos de sus amos, sus casas derrumbadas, asustados, hambrientos. Seriamos capaces de enfrentarlo?
Llegamos de noche, a la mañana siguiente salimos temprano a recorrer el poblado, buscando ser útiles de alguna forma y este fué el paisaje que encontramos en los sectores por donde pasaron las olas del tsunami. Algunas paredes en pié, adentro, nada, el mar se lo llevó todo.
Nos bajamos del vehículo mudos, nadie hablaba, y empezamos a caminar entre los restos, que aun después de 10 dias impresionan por la magnitud de la fuerza desplegada por ” este mar que tranquilo te baña” como reza nuestra canción nacional.
Curiosamente en la playa no encontramos perros. Seguimos subiendo y un poco mas adelante, en los lugares donde no alcanzó a llegar el agua todo tiene un engañoso aspecto de normalidad, las calles se ven solitarias, muchas casas estan vacías, todo el que podía huir a casa de parientes, lo hizo y por fin empezaron a aparecer los perros.
A lo que vinimos. Este cachorro deambulaba, no sabemos si perdido o abandonado, pero inmediatemente fué adoptado, lo desparacitamos interna y externamente, regalamos collar y correa nuevos y quedó instalado en su nueva casa.
Paramos donde veíamos perros, no importa si de casa o en la calle, conversamos con las personas, recibimos testimonios, algunos desgarradores, desparacitamos los animales y entregamos alimento además de educar en tenencia responsable aclarando dudas y creencias respecto a los animales domésticos.
Cada cierto trecho aparecían aquí y allá las huellas del terremoto, las calles semidesiertas, el silencio,los testimonios, las historias…quise capturar en estas imágenes cada una de ellas, es como yo se hacerlo.
Las personas acarrean en lo que pueden las pocas pertenencias que les han quedado o lo que han recolectado en las playas, sobre todo madera.
“MALDITA OLA ME LLEVASTE LO MIO”
“QUE VENGA OTRA Y SE LLEVE LOS LADRONES”
“MIL GRACIAS VOLUNTARIOS POR DARLE ESPERANZA A MI FAMILIA”















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