Área de juegos

Por Cristina R.
01/03/2012

Como muchos sabéis en nuestra casa nos encantan las mascotas de todo tipo, incluso los niños je je pero el aumento en nuestra familia últimamente ha sido en número de hurones, teníamos dos: Oly, la hurona gruñona de Guillermo y Reno, el hurón grandón y bobalicón de Ignacio.
Pero nuestro número de hurones familiares aumento de manera aritmética el pasado verano; a Ignacio le regalaron tres crías: primero llegaron Pin, una hurona alvina con cierto carácter acompañada de Pon, un hurón canela bastante tranquilo y en menos de quince días nos llego Pan, la conocida como la mordiscos.
Este aumento de hurones nos hizo plantearnos un área de juego para que pudiesen moverse, jugar y disfrutar sin pasarse todo el día en su jaula. Mientras nos pasaban la pajarera, teníamos que buscar un sitio donde pudiesen correr y trepar, que por cierto es lo que más les gusta  ideamos este corralito.
Tenia sus defectos entre otros que había que estar pendientes de ellos porque por arriba o por abajo siempre encontraban la manera de escaparse; además era un rollo móntalo y desmontarlo.
Pero el pasado día 7 de febrero, les montamos la pajarera y comenzamos nuestra labor de reciclaje y montaje de espacios para aprovechar todos los niveles y alturas. En la primera fase les pusimos: un arenero, una caja, una mochila y una hamaca crocheteada a mano, un cacharro para el agua.
Los días han ido pasando y les hemos ido añadiendo más espacios: otra hamaca más arriba, una caja flotante y un par de botas, sin olvidarnos de un cacharro para comer ya que la pasar más tiempo necesitan picar entre horas. Todas las mañanas cada vez que me ven abrir la puerta de invernadero donde están las jaulas, se ponen todos nerviosos a la espera de salir de allí para ir a jugar.