Perros con miedos: qué hacer y qué no hacer…

El pasado fin de semana asistí al seminario de miedo en perros impartido por Santi Vidal, gran conocedor de los perros y mejor profesional. Como compartir todo lo vivido durante el mismo no entraría en este post, quiero contaros al menos lo más importante a la hora de convivir con un perro con miedo.

Primero tenemos que reconocer que nuestro perro tiene miedo y esto no resulta tan fácil como imaginamos. Siempre que pensamos en miedo nos imaginamos un perro casi con indefensión aprendida, que no se mueve, que nos mira con pánico y que huye. Pues bien, efectivamente un animal que se comporte así, tiene miedo. Pero no menos que uno que se acerca a nosotros ladrando, otro que muerde, el que no para quieto un instante, el que no se separa de nosotros…y es que todas estos comportamientos también están asociados al miedo. Me sorprendió mucho una forma que tienen los perros de gestionar el miedo y es el egocentrismo, jamás pensé que un perro excesivamente sociable podría esconder un miedo en su interior. Y es así, un perro que necesita saludar a todo el mundo, tiene miedo de la gente y tiene que tenerla a toda controlada y contenta, o al menos eso es lo que debe de pensar él.

Lo más complicado a la hora de tratar un perro con miedo es saber a qué le teme, porque los miedos se generalizan y es muy difícil saber cual es el origen de todo. De hecho, una sola exposición al miedo estando cien por cien calmado podría resolver el problema. Lo complicado es conseguir en un perro miedoso esa tranquilidad.

  • Qué NO hacer con perros asustados
  1. Corregirles o castigarles: Un perro que ya tiene miedo, necesita confianza. Si minamos nuestra relación con él a base de castigos o amenazas, JAMÁS conseguiremos tener con él un vínculo suficiente como para ser su referente.
  2. Sobreestimularles: La hiperactividad conllleva estrés y un perro estresado es más sensible a todo lo que le rodea. Si nuestro perro tiene miedo y además no tiene un buen vínculo con nosotros, el sacarle a pasear durante mucho rato hará que todo empeore.
  3. Dejarle solo: La ansiedad por separación no es más que pánico a quedarse solo. Si no le hemos enseñado, nuestro perro lo va a pasar muy mal. Deberemos dejar al perro con compañía hasta que, progresivamente, le acostumbremos a quedarse solo.
  4. Cerrar vías de escape:Aquí incluyo el dejar al perro atado, ponernos en la puerta en sitios cerrados, cogerle o agarrarle. Si imposibilitamos la huída del animal, lo único que le quedará es el ataque. Son muchas las agresiones que se dan porque no dejamos al perro otra vía más que la de atacar. Tenemos que ser conscientes de que un perro asustado considera que todo es una amenaza, incluso su propio dueño, por lo que NUNCA deberemos cerrarle una vía de escape.
  5. Inundarles: Si a tu perro le da miedo algo, ni se te ocurra meterle de lleno en la situación que lo asusta. No sería la primera vez que oigo a alguno de mis clientes decir que como el perro tenía miedo a la gente, lo llevó a la Gran Vía para que se acostumbrara. JAMÁS debes exponer al animal a una situación que no pueda manejar, porque lo más probable es que salga aún mucho peor de lo que entró.
  • Propuestas para mejorar a un perro con miedo
  1. RUTINA: Lo mejor que puede tener un perro asustado es previsibilidad, que sepa cuándo va a comer, cuándo va a salir a la calle, cuándo vas a llegar y qué vais a hacer. La rutina es fundamental en un tratamiento.
  2. Paseos ajustados a demanda: Como comentaba anteriormente, lo ideal es que los paseos sean cortos, entre 20 y 30 minutos tres veces al día, a horas en las que no le expongamos a muchos estímulos y por zonas en las que podamos prever situaciones complicadas.
  3. Darle seguridad: Si nuestro perro nos toma como referente, podremos enseñarle que las cosas no dan miedo, bien acercándonos a ellas, interactuando con ellas,… siempre dejándole a él tomar las decisiones de si quiere acercarse o no. NUNCA forzarle a nada.
  4. Estimulación mental progresiva: Vaya, esto que suena así tan raro es de lo más importante. Todo el mundo sabe que su perro necesita ejercicio para ser feliz y estar tranquilo, lo que parece que está empezando a calar es que sólo con eso no es suficiente. Los perros necesitan pensar, tomar decisiones y estimularse mentalmente. Esto lo conseguimos con juegos de búsqueda (ver post sobre juegos para hacer en casa), slaloms caseros, resolución de problemas (juguetes tipo Nina Ottosson) y olfateo vertical (realizar búsquedas utilizando una pared, árboles o bancos durante el paseo). Y progresiva porque empezaremos haciéndolo muy fácil y luego iremos complicándolo siempre a medida que el perro vaya aprendiendo a soluncionar los problemas que le pongamos.
  5. Calma: Toda la tranquilidad que podamos aportarle nos será siempre devuelta multiplicada por diez. Sin darnos cuenta nosotros mismos sobreestimulamos al perro con comportamientos como “vamos a la calle!!!” o “¿Quién viene?”. Todos estos comportamientos deben suprimirse cuando nos encontramos con un perro inseguro. Tampoco debemos consolar al perro que tiene miedo, porque le estaremos confirmando que algo pasa. Lo mejor es darle la menor importancia, porque si para nosotros no ha pasado nada, seguramente para el tampoco. Para poneros un ejemplo claro es como cuando se cae un niño en la calle, se gira, mira a la madre y si ésta se preocupa y sale corriendo hacia el niño, él empieza a llorar pensando…¡Dios mío casi me mato!. ¿Sabéis lo que ocurre si la madre le dice tranquila que no ha pasado nada y que se levante?… Pues eso es lo que queremos que piense nuestro perro.

Y como siempre, recordad que es muy importante la empatía con nuestro perro. Que por mal que lo estemos pasando, él lo estará pasando mucho peor y que nuestros gritos y exigencias no hacen más que empeorarlo todo.

No pretendo con este post solucionar problemas de comportamiento, tan solo intentar mejorar la convivencia con perros miedosos. Si consideras que tu perro tiene un problema que no eres capaz de solucionar, ponte en contacto con un buen terapeuta, porque como bien dijo Santi, “si un problema no es tratable, al menos es siempre mejorable!” ;) Hasta la semana que viene…