Orejas mágicas

Érase una vez un perro con las orejas de soplillo. Se reían de él y de sus orejas tan abiertas. Él se enfadaba. Pero un buen día logró moverlas, descubrió que funcionaban como hélices y que le permitían volar.

Desde ese instante, los que se burlaban de él palidecen de envidia.

Todos sueñan con tener orejas de soplillo para revolotear por ahí como pájaros libres…