Consejos básicos para el bienestar del perro: 1. Necesidades Básicas

Algunos consejos sencillos para mejorar vuestra relación y tener un perro equilibrado emocionalmente.

1. Respetar sus necesidades

Además de cuidar de su salud llevándole al veterinario y de alimentarlo con una dieta adecuada, los perros necesitan algo más para adaptarse al entorno en que viven. Los perros necesitan:

Pasear cada día

Un perro debería tener tres paseos al día de, al menos una hora. En los paseos muchas veces sólo pensamos en el ejercicio físico del animal, por ejemplo cuando vemos muchos dueños con sus perros atados a la bicicleta o en patines. El paseo no es sólo ejercicio físico, es sobretodo ejercicio mental. El perro tiene que poder olisquear, seguir rastros, entretenerse, relacionarse con otros perros… Debe poder “ser perro”. Es es una necesidad básica para su bienestar. Si paseamos al perro siempre como una carrera o está en el mismo sitio, con los mismos olores, si lo llevamos con la correa corta pegado a nuestras piernas y con la cabeza alta… Con todo eso no estamos dándole un paseo de calidad. Podemos variar las rutas de paseo, la rutina (no siempre por las mismas calles ni en el mismo orden: primero la misma calle hasta el pipi-can, luego la vuelta por la calle de siempre…). Cuanta mayor variedad podamos darle mejor, eso sí, tampoco es prudente irnos a los extremos. Si siempre pasea por ciudad y de repente lo llevamos al campo no podemos esperar que se comporte tan bien como siempre ya que el ambiente nuevo le ha cogido por sorpressa. Esto es todavía más importante si es al contrario, un perro de campo que no está acostumbrado a los ruidos de la ciudad debemos irlo llevando gradualmente para que se vaya acostumbrando a zonas con otros sonidos y olores, pero no llevarlo al centro donde puede desarrollar miedo por el cambio.

Contacto con los demás

El perro debe pasar solo el mínimo tiempo diario. Recordemos que el perro es un animal que se ha adaptado pudiendo vivir con nosotros pero proviene del lobo y mantiene su necesidad de socializarse, son animales de manada y rara vez veremos un perro equilibrado estar solo. Para su equilibrio emocional es imprescindible relacionarse con personas y perros (mínimo), interactuar con ellos y sentirse “acompañados”. Cuando estamos en casa, aunque estemos cansados no podemos dejar al perro en el patio o una habitación solitaria, la responsabilidad de convivir con un animal significa también darle el bienestar de poder estar con nosotros en distintos sitios de la casa.

El juego

Jugar es tan importante para el perro como para un niño. A través del juego aprenden, enriquecen los vínculos y es una estimulación vital para ellos que tiene que ser parte del día a día. El juego no puede ser algo que hagamos cuando nos apetece, un día sí, otro no… Debe ser diario, adaptado a la edad y necesidades del perro y debe ser con nosotros además del juego que puedan tener nuestros perros co otros amigos caninos en el parque. Hay una enorme cantidad de juegos que podemos hacer con nuestro perro sin necesidad de centrarnos en el famoso (y, por desgracia, muchas veces único) “juego de lanzar la pelota”. Con el juego, sea de rastreo, mezclado con educación, de búsqueda, de control, etc., el perro establece un enorme vínculo con la familia y además se siente estimulado mentalmente, le hace “pensar”, con lo cual se consigue que sea menos dependiente, más resolutivo, no tema probar cosas nuevas… Los beneficios del juego son enormes y no deben pasarse nunca por alto.

Consejos Básicos (2)