Quién me robó la sombra?


Aquí un callejero viejo, cansado y algo desnutrido, que se entiende tenia ya un buen rato bajo la agradable sombra que le proveía este árbol en estos días de intenso calor, sin embargo el transcurso del tiempo le robó su breve penumbra, dejándolo notablemente exhausto, incapaz de reaccionar en su fatiga para buscar un nuevo refugio ante el inclemente sol.