Adoptando un gato cachorro

Un gato es un animal que necesita rutina y controlar su territorio. Hay que ser conscientes que cualquier cambio (aunque este será a mejor) les crea muchos estrés a los felinos.
Lo normal es que empiecen escondiéndose debajo de un mueble o una cama en busca de protección. No pasa nada, hay que dejarle hacerlo. No debemos forzarlo a estar con nosotros nunca. Poco a poco tendrá más confianza en sí mismo y el entorno, saldrá del escondite y empezará a explorar su nuevo territorio y a oler a los miembros de la nueva familia.
Para que aprenda a relacionar cuando estáis cerca con algo positivo, dadle de comer de la mano algo que le guste (siempre que esté en su dieta) y no le mires directamente a los ojos para que no se sienta amenazado. Que note la calma y la tranquilidad cuando apareces por casa con movimientos tranquilos y sin alzar la voz. Poco a poco se acostumbrará ya que ese ambiente “zen” es el que los gatos adoran.

Al llegar a casa

→ Enséñale su “territorio“: Un espacio para dormir, otro para comer y otro para sus necesidades. Como mínimo estos tres espacios y deben estar separados siempre.
→ Aparta los cables y protege los enchufes que esten a su alcance. Si tienes hijos, usa la misma protección que cuando empezaban a andar por casa. Los gatos son muy curiosos.
→ Cubre con malla metálica o tela mosquitera fuerte los huecos del balcón y ventanas por los que pueda caerse el cachorro. Ahora empezará a aprender y todavía no sabe hasta dónde llegar ni cómo mantener bien el equilibrio.
→ Tened siempre cerrada la lavadora y secadora igual que otros electrodomésticos. Id con cuidado al abrir la nevera y el horno, y al cerrarlos! Puede que se haya colado dentro en un despiste.
→  La atención con las puertas incluye todas las puertas de la casa. Los gatos son especialistas en colarse enmedio así que vigilad al abrir y cerrar puertas de habitaciones o de entrada.
→ No dejéis productos tóxicos a su alcance y vaciad siempre cualquier cubo que tenga detergente ya que puede intentar beber de ahí y puede ser fatal para el pequeño.
→ Vigilad las plantas que tenéis en casa y puedan ser tóxicas para los gatos como: el ficus, el ciclamen, el acebo, la poinsetia, la hiedra… (podéis consultar un listado de plantas tóxicas y no tóxicas en este enlace: Link)
→ Si tenéis más animales y son pequeños, buscad un lugar donde los pájaros, roedores, peces, etc., estén a salvo del cachorro.
→  Acostumbraos a tener un ojo en el suelo. Ahora tenéis un cachorro que intentará buscar por todos los rincones, pasar entre vuestras piernas, sentarse al lado de las patas de la silla… ¡Id con cuidado!

Los siguientes pasos seran la alimentación, la higiene, el juego y el comportamiento y educación.