¿CHI? Nueva investigación

Mi curiosidad no tiene límites. Mi buena y hermosa amiga Ana, a la que imagino de ojos achinados, me ha hablado de algo que desconocía hasta el momento: el chi. Naturalmente, me he puesto a investigar porque no puedo permitirme el lujo de vivir ajeno a las últimas innovaciones si quiero mantener mi espíritu empresarial al más alto nivel.

¡Cielos, de última innovación, nada de nada! Parece ser más viejo que Gatusalén. Pero es muy interesante y he estado pensando…, algunos ya diréis: «¡Miedo me das!», pero no, creo que puede ser una fabulosa fuente de inspiración y negocio. Me he enterado de que el futuro económico y empresarial pasa por China, así que nada mejor que contratar a un profesor de Tai Chi para entrenar a Churrito y a Canela. Como Churrito es joven, quizá hasta le de tiempo a aprender el chino gatarín y podamos entrar en el mercado asiático (nunca está de más tener planes a largo plazo). Como a Canela le encanta bailar, nada mejor que las artes marciales a cámara lenta para ella. Me pongo bigotes a la obra: ¡Busco profesor de taichi para gatos!