Tino es un dos por uno

Cavilaba yo tranquilamente sobre el estupendo equipo de trabajo que estaba formando para TriC cuando se presentó Tino, un gato callejero en busca de empleo.  A punto estaba de descartar la posibilidad de una entrevista cuando Canela me maulló suavemente que me fijara en su aspecto: pulcro, con el bigotito arreglado, las uñas bien pulidas…

Iré al grano: Tino no quiere poner foto por seguridad, entre otros lo persiguen los de la perrera. Unos lo conocen como Tino el Ganzuas y otros como Tino el Gamuzas. Le pedí detalles al respecto y se me quedó mirando con cara de gato astuto. Don Clavo, me dijo, está claro a qué me dedico: ayudo a abrir lo que está cerrado y cuando se termina la faena, me dedico a dejarlo limpio como su melena.

Me gustó lo de Don Clavo pues transmite respeto y educación.

Por una vez, miré a Canela y a Churrito en busca de opinión, quienes observaban fascinados al elemento en cuestión.

En estas aparecieron mis padres y oí: ¡Ostras, si parece el Toni Manero!