Mi perro/gato se hace mayor…

El síndrome de difusión cognitiva es uno de los problemas que suelen aparecer en perros y gatos mayores. Un gran porcentaje de las mascotas en edad geriátrica padece esta patología, aunque a veces los propietarios achacan estos cambios a la edad. A continuación señalamos síntomas  relacionados con este proceso: Trastornos de la orientación Mira al vacío Sensación de estar pedido o desorientado en lugares conocidos. Cambios en la relación e interacción social: Menor efusividad en el saludo a los propietarios Reducción o aumento de la demanda de atención Disminución del comportamiento exploratorio No reconoce a personas ya pensadas anteriormente Mayor irritabilidad, aparición de ciertas conductas agresivas Rechaza el interactuar con otras mascotas Alteraciones del sueño Aumento de periodos de sueño diurno Deambula y vocaliza por las noches Pérdida de la higiene y otras habilidades Micción o defecación inadecuadas dentro de la vivienda. Descuida su higiene diaria Lentitud al acatar las órdenes o no obedece. Otros  trastornos Aparición de conductas compulsivas Respuestas emocionales exageradas Disminución en la respuesta ambiental ¿Cómo se detecta?: Conviene decir que una mascota enferma por difusión cognitiva no tiene por qué padecer todos los signos descritos. Una vez que el propietario comunica a su veterinario su preocupación por los cambios percibidos, nuestro papel consiste en descartar cualquier otra causa. Tratamiento: El tratamiento está enfocado a los síntomas que presenta el paciente mediante el uso de técnicas que consigan modificar las conductas inapropiadas, con el objetivo de mejorar las habilidades mentales y retrasar  la evolución de esta enfermedad. El tratamiento puede aplicarse siguiendo tres modalidades, dependiendo del grado de alteración que presente el paciente.