CHURRITO SE DEJA ASESORAR

Churrito, fiel gatopelma donde los haya, volvió a la carga con su perfil de FaceCat unos días después. Repitió los mismos pasos: necesito tu consejo, ayúdame, dame tu opinión, mira la foto…

Pero en esta ocasión, Canela, que siempre va a lo suyo, estuvo atenta, avezada y certera.

CANELA: Churrito, ¿no crees que deberías dejarte asesorar por una profesional?

CHURRITO: ¿Quién, quién? ¿Dónde, dónde?

CANELA: Yo misma, querido. Ya sabes que me sobra estilo y elegancia natural.

CHURRITO (suspirando): Muchísimas gracias, Canela, nunca me hubiera atrevido a pedírtelo.

El gatopelma ya había conseguido su primer objetivo: ayuda y asesoramiento. Canela puso rápidamente patas a la obra y en tres minutos disponía de fotógrafo (mi padre), coordinador general y localizador de exteriores (mi madre), apoyo logístico y mantenimiento (yo). Su primera orden fue: Clavo, mantente al margen y no quiero oír ni un maullido.

¡Lo que hay que aguantar!

Pero seamos honestos, la gata sabe muy bien lo que se lleva entre patas.