Hidratación, fundamental en las mascotas

Una de las obligaciones que tenemos que tener siempre con nuestras mascotas es asegurarnos que beben agua, y en verano ese seguimiento tiene que ser mayor y es que del  60% al 80% de sus cuerpos está formado por agua.

Casi todos los procesos y reacciones químicas que mantienen el cuerpo en funcionamiento, incluyendo la digestión y la circulación, dependen del agua. El agua ayuda al cuerpo a filtrar los desechos y regula la temperatura corporal mediante la evaporación.  En consecuencia, la deshidratación puede causar serios problemas, incluyendo a los riñones y el corazón.

Para que nuestras mascotas no se deshidraten, hay que asegurarse que tengan siempre un recipiente limpio de agua dulce.  Los animales pequeños como conejos, hurones o roedores, tienen que tener siempre una botella de agua fresca en su jaula.  Si la mascota pasa mucho  tiempo al aire libre, no te olvides de sacar estos recipientes.

La mayoría de los animales sanos que tienen acceso a agua limpia y fresca beben lo que necesitan, pero si observas que tu animal no bebe suficiente agua, llévalo al veterinario. Los ojos hundidos o las encías secas son signos de deshidratación y pueden ayudar a darte cuenta del problema. El profesional médico puede administrar líquido por vía intravenosa y averiguar qué ha motivado al animal a no beber