Puntos que hacen daño

Me reitero cuando afirmé que ‘Hijo de Puta hay que decirlo más‘. Esta es la radiografía en la que descubrieron que Hakuna -uno de los últimos perros que Pepa y Óscar encontraron junto a su cría- había sido disparada de cachorra a bocajarro. Cada punto que se observa son los restos de plomo repartidos por toda su cabeza. En un principio Pepa y Óscar querían que se le extirparan al menos los más externos. El veterinario les ha asegurado que esos los expulsará la propia piel con el tiempo, por eso “hemos decidido no dormirla y no rajarle la cabecita.  Como no le van a hacer más daño del que ya le han hecho, hemos preferido dejarlo tal y como está”, dice Pepa.