Versos de un extraño

¿Puedes escuchar la voz
de mi silente alma
que grita perdida
solitaria entre sombras?

Se percibe  de esa forma
como aquel día que llueve
desde que abres los ojos
hasta que el sueño te abraza.

Con esas pequeñas gotas
de liviana brisa fresca
acariciando tus parpados
como un beso de buenas noches.

Con la gracia del vuelo
de aquel colibrí ingenuo
estando suspendido
frente al gato hambriento.

 Respirar el aroma de la tarde
y cerrar los ojos como aspirando
el perfume de quien esta tan lejos;
afuera lloviendo y yo sin abrigo.

Esos monstruos que se arrastran
duendes, diablos, muñecas malas
me asomo a la ventana
¿Me sorprenderé al ver nada?

Mi cuerpo se siente cansado
el sueño juega a esconderse
es un excelente jugador
y yo lo abandone hace tiempo.

Esta noche escucho ladrar a los perros
me dicen que perdí algo que nunca tuve
varado en la envolvente bruma escocesa;
el ciego dejo de percibir colores.

Y como el canto del borracho
esto termina con la resaca
que mejora con la picante comida
y castiga la ulcera todo el día.