CASO RESUELTO

El domingo por la mañana recibimos un aviso urgente: una gatita había desaparecido.

Nos pusimos rápidamente patas a la obra. Kalima comenzó por verificar en sus bases de datos el microchip felino. Transcurridas dos horas el resultado seguía siendo negativo. Mientras tanto, Sony Croquet fue a la zona referida en el mensaje en busca de pistas acompañado de Tino el Ganzuas, pues nunca se sabe cuando serán necesarios sus servicios. Estaban rastreando cuidadosamente la zona mientras Churrito continuaba dando la lata para ir con ellos, algo que, naturalmente, resultaba impensable en esos tensos momentos de búsqueda. Transcurría ya la quinta hora desde el aviso de desaparición y, aunque no nos dábamos por vencidos, el desánimo comenzaba a hacer mella en el equipo.

De pronto, Kalima informó de unos tristes maullidos que le llegaban a través de la 12.7 FF (frecuencia felina) aunque le sonaban desde muy lejos, como si la gatita estuviera bajo tierra. Tino salió por patas en busca de la cachorra seguido de cerca por Sony. Se encontraron con una enorme puerta metálica cerrada a cal y canto aunque comenzaron a escuchar los maullidos ya de cerca. Sony ejerció de psicólogo para tranquilizar a la gatita mientras Tino utilizaba, nunca mejor dicho, sus ganzuas para abrir la puerta.

¡Y allí estaba ella! Informamos de inmediato a su ama para que fuera a recogerla. ¡Caso resuelto!

Hoy he recibido una carta y dice así:

Querido señor gato Don Clavo: Me llamo Marieta y tengo 6 años. Le estoy muy agradecida por haber encontrado a mi gatita Scarlett. Lloré mucho y estuve muy triste porque no estaba conmigo. Ahora que ha vuelto gracias a usted, señor don Clavo, seré más cuidadosa con ella. He convencido a mi mamá para que le ponga el microchip. Y a usted le mando un paquete de latitas de salmón de las mejores que he encontrado para que las comparta con todo su equipo.

Adiós. Marieta.

¡Estoy emocionado!