CORRUPCION JUDICIAL Y JUECES CORRUPTOS

CORRUPCION JUDICIAL Y JUECES CORRUPTOS

Existen 2 pilares básicos sobre los cuales se debería construir la confianza de la gente en la Justicia y en sus Jueces, porque convengamos que hace años que aquella confianza no existe ni puede existir cuando rige una Justicia benevolente para los ricos y poderosos, y otra muy distinta para la gente común.-

Aquellos pilares señalados anteriormente están contenidos en la Constitución Nacional, y son:

1.- la Igualdad ante la Ley, principio que establece que todos los habitantes del país deberíamos estar en un pie de igualdad en un proceso judicial y que el Juez debería dictar su sentencia sin hacer diferencias por el color, el sexo, la ideología política, la nacionalidad, la religión o la posición económica o social del justiciable.-

2.- la Independencia de los Jueces, principio por el cual éstos deben limitarse a aplicar la ley sin dejarse influir por influencias extrañas derivadas del Poder Político o del Poder Económico.-

La vigencia de estos dos principios constitucionales hacen a la escencia misma de la República, concepto jurídico y político que establece la división e independencia de los 3 Poderes del Estado.-

Sabido es que el Buen Juez es aquel funcionario que dirige un proceso judicial conforme a Derecho, en tiempo y forma.-

Cuando un juez, y lo vemos a diario, aplica argumentos jurídicos o reglas procesales totalmente inadecuadas al caso que investiga con el fin de favorecer o desfavorecer a una de las partes o a un tercero, viola aquellos 2 principios constitucionales, y por ende la escencia misma del Estado de Derecho republicano.-

Cuando un Juez actúa de tal modo por temor a perder su puesto, pues entonces debe renunciar e irse a su casa.-

Caso contrario, debería ser destituido por mal desempeño del cargo.-

A esta situación se la debe llamar por su nombre: CORRUPCIÓN JUDICIAL provocada por JUECES CORRUPTOS.-

Con este tipo de procederes, reñidos con los mas elementales principios de moral pública, estos jueces corruptos han perdido toda autoridad moral para juzgar a nadie.-

Han logrado, además, destruir nuestra confianza en las autoridades judiciales y en nuestro sistema judicial.-

Recientemente el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Ricardo Lorenzetti, afirmó que los jueces no deben dejarse influenciar por extraños en su quehacer diario, lo que implica “a contrario sensu” que el funcionario conoce casos de “influencias”.-

Hace muchos años que vengo denunciando judicial y públicamente esta situación en el Departamento Judicial de San Isidro, logrando por ello ser perseguido y sancionado por los Jueces y el Colegio de Abogados de dicha localidad.-

A nivel nacional, nos encontramos que recientemente el Consejo de la Magistratura de la Nacion ha creado un Registro de Denunciantes de Jueces, que no es otra cosa que una forma de “escrachar” a los valientes Colegas que denuncian esta patologia judicial.-

No he visto, tampoco, que los Colegios de Abogados acompañen a los Abogados en sus denuncias contra los Jueces corruptos.-

Mis investigaciones al respecto me permiten afirmar con cierto grado de razonabilidad que en la República Argentina el Estado de Derecho ha sido “prostituído” por un sistema judicial “influenciable” por el dinero o por la política, dos caras de una misma moneda: EL PODER.-

Es decir que son los mismos Jueces y Magistrados Judiciales los principales responsables y culpables de uno de los mayores delitos que se puedan cometer contra el sistema republicano de gobierno.-

Unos por omisión, y otros por acción, son todos responsables.-

Pero no son los únicos ya que podemos afirmar que comparten muchas responsabilidades con Abogados y políticos partícipes de las “influencias” señaladas.-

Asimismo, no observo una firme posición en contra de esta patología por parte de los Colegios de Abogados y mucho menos de los Partidos Políticos argentinos que llevan sus “representantes” a los Consejos de las Magistraturas, transformados en archivos de denuncias contra jueces corruptos o de palancas que elevan a jueces a personas influenciables y amigas.-

La víctima de toda esta complicidad, de toda esta hipocresía institucionalizada, de toda esta putrefacción y de toda esta inmoralidad generalizada sós vos, que como integrante del Pueblo Argentino que pagás diariamente tus impuestos para sostener un sistema judicial que te ampare o que castigue a los corruptos enquistados en el Estado, te encontrás con una farsa de Justicia que te toma por estúpido y se te ríe en la cara.-


ROBERTO TERRILE