Animales y la educación

Los animales y la ayuda que estos proporcionan para el desarrollo en varios niveles de los niños y adultos es cada vez mas clara. Estudios lo comprueban y las experiencias lo demuestran.

Recientemente, un experimento realizado por psicólogos de la Universidad de Goldsmiths de Londres parece demostrar que los perros responden a las emociones humanas de modo absolutamente empático, ya que esta reacción no sólo se produce cuando se trata de sus dueños sino que los animales con los que se ha trabajado responden al llanto de personas a las que no conocen acercándose y buscando el contacto físico a modo de consuelo.
En la línea de este tipo de trabajos existen también iniciativas para introducir los animales en la docencia generalista, tanto en la etapa de infantil como en la de primaria y la de secundaria. El objetivo es mejorar la socialización, la confianza, la autoestima y la responsabilidad de los alumnos.

Gema Hernández Molina, psicóloga, etóloga psicopedagoga y directora del Grupo Lur, empresa dedicada a la terapia y educación asistida con animales de Barcelona, explica que la educación asistida consiste en “añadir en el aula o en un contexto educativo un animal que asiste al profesor cuando éste lo considera necesario”.

“El animal va siempre acompañado de un técnico en intervenciones asistidas con animales que es quien dirige al animal. Así, el profesor decide cuándo conviene que participe el animal y da las instrucciones que correspondan el técnico encargado de dirigir al animal”, añade.

Cinco ventajas de esta terapia:
• Mayor motivación por parte de los alumnos
.• Mejora en los resultados del aprendizaje.
• Generan sentimientos y emociones nuevas en los estudiantes.
• Los chicos participan más activamente en las actividades adoptando un papel más dinámico.
• Muestran mejor actitud ante actividades asistidas con animales.

Para todas las edades

En todas las etapas educativas pueden obtenerse ventajas gracias a los animales. Con los alumnos de primaria, de secundaria o de bachillerato los perros pueden realizar tareas de asistencia directa al profesor que dirija la sesión en aspectos concretos curriculares de la asignatura escogida.

Por su parte, con los alumnos de educación infantil, el trabajo se centra más en potenciar las habilidades comunicativas tanto del lenguaje corporal como del verbal y las interacciones afectivas con los animales.

La responsable de Grupo Lur explica que “la mayoría de las veces los niños reciben a los animales en clase con una actitud muy positiva, salvo que tengan fobias”. Del mismo modo, los profesores también suelen mostrarse receptivos “especialmente si les gustan los animales”.

Hernández Molina hace también una clara distinción entre lo que significa tener un animal en casa o trabajar con él en el aula. “En una clase se trata de un animal de trabajo, por lo tanto las interacciones e intervenciones que realiza con los alumnos están controladas, dirigidas y pautadas por el profesor y por el técnico. El objetivo es trabajar aspectos propios del currículum. Sin embargo, en casa los niños tienen animales de compañía, con los que no se trabaja ningún aspecto educativo propiamente dicho y los niños y los animales interaccionan naturalmente”.

Fuente: http://www.hoymujer.com/ser-Madre/Educar/Animales-aula-683889062012.html