Los insectos, esos molestos visitantes

Los caballos siempre requieren de un especial cuidado. Cuánto más en verano, cuando proliferan los insectos como moscas, mosquitos o tábanos, que parecen tener una especial predilección por estos animales.

Fotografía: viajarenminube.blogspot.com

Estos molestos visitantes pueden provocar cambios en el comportamiento de los caballos como son irritabilidad, reacciones incontrolables de defensa o pánico, reducción del rendimiento físico o pérdida del apetito.

Hay que tener en cuenta que el único mecanismo de defensa del caballo contra los insectos es su propio cuerpo, por lo que el animal empezará a mover sus músculos haciendo temblar la piel, intentará morder allí donde alcanza y moverá su cola a modo de látigo.

En principio una picadura no debería de preocuparnos, pero muchas veces, ante el picor y el escozor que provoca, el caballo puede rascarse hasta dejar la zona en carne viva, lo que puede dar lugar a infecciones cutáneas.

Además, hay algunos caballos que presentan reacciones alérgicas a las picaduras de ciertos insectos (sobre todo de los culicoides). Es lo que se conoce como Dermatitis Estival. No se contagia de unos equinos a otros, pero una vez contraída, el caballo la padecerá toda la vida. Además tiene un factor genético, así que es muy probable que si los padres lo han padecido, el caballo también lo desarrolle.

¿Cómo luchamos contra los insectos?

El ajo, incluido en la alimentación del caballo, puede resultar un buen repelente de los mosquitos por el olor que se desprende de los poros tras su ingesta.

Además hay que tener en cuenta ciertos cuidados en la vivienda del animal. Desinfectar y ventilar los lugares de vida, evitar el agua estancada, desecar los lugares embarrados y alejar el estiércol de la vivienda del caballo son algunas de las medidas básicas a tener en cuenta. Es aconsejable que el caballo tenga acceso a lugares sombreados y ventilados y que se evite montar en las horas de más calor.

Colocar una tela metálica ultrafina en las ventanas del establo o un ventilador dentro del mismo, son trucos sencillos que alejarán a los insectos del lugar

También podemos ayudar a nuestros caballos cubriéndolos con una sábana o una manta contra las moscas. Hay máscaras especiales que también resultan útiles, así como los repelentes antimosquitos, que se les ha de aplicar preferentemente antes del anochecer. Otro elemento a considerar es el collar anti moscas, que limita la presencia de estos insectos sin causar ninguna molestia al animal.