LA RAMPA

Efesios 3:20-21 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, 21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Chacha no esta deshabilitada; ¡ESTA GORDITA! Lo cual es completamente mi culpa :( le doy todo lo que me pide; incluyendo: comida de la mesa, bocadillos y aun helado. ¿Su cosa favorita? ¡CHICLE!

Por unos meses ha tenido problemas subiéndose a la cama con su “pato” mas grande que es un conejito blanco que le encanta. ¿Recuerdas que todos sus juguetes tienen el nombre de “pato”? Bueno! Mira esta foto y el “pato” (conejo blanco) detrás de ella en la foto:

Chacha ama a este “pato” y por cierto, la canasta es donde ponemos todos sus “patos” pero ella se niega a hacerlo; se lo he enseñado muchas veces y no lo quiere hacer; así que mi casa siempre esta llena de “patos” tirados por todas partes. Uy!

Cada noche, ella escoge un “pato” y se lo lleva a la cama; brinca con el pato en la boca y comienza la diversión; yo lo aviento y ella lo va a recoger y me lo trae. Así nos la pasamos por lo menos por media hora. Últimamente ya no ha podido brincar a la cama con este “pato” o ninguno de los grandes. Cuando me di cuenta que era cosa seria fue porque se comenzó a enojar tratando; rascaba y rascaba la cama con sus patitas y comenzaba a gruñir y a gruñir en frustración. Trate de darle un “pato” chiquito para que si pudiera subirse; ¡Pero NO ella quería el conejo blanco! Así que al fin le pedí a mi buenísimo esposo Sammy que le hiciera una rampa. El se fue a su taller y regreso con la rampa que esta en la primera foto. La puso al lado de la cama y me pregunte si la iba a querer usar.

¡No quería! La olía, y la olía; pero no se quería subir a ella. Yo comprendí que le tenia que enseñar para que era. Entre Sammy y yo la subimos y le mostramos el propósito de la rampa. No le gusto la cosa y mostró un poco de temor a subirse. Pensé que debería dejarla que se acostumbrase a la presencia de la rampa por un par de días y luego iba yo a tratar de nuevo. Cuando íbamos a la recamara la subía yo poco a poquito para irla acostumbrando. Chacha no es nada tonta; entonces sabiendo que no era eso decidí poner en acción un plan:

Traje un pedazo de queso del refrigerador y lo corte en pedacitos, los puse en la rampa a para atraela a subirse. ¡Le encanta el queso! Se me quedo mirando ¿? con esa preguntita en sus ojitos; la comencé a animar: ¡Ándale nena! ¡Esto te va a encantar! Y con mi mano en su trasero la comencé a empujar hacia arriba. ¡Cada paso y un bocadito de queso hasta que llego arriba!

¡Una vez allí le hice muchas fiestas! ¡Comenzó a comprender! Ahora, ¿lo haría por si misma? ¡No tan fácil! ¡Entonces se me ocurrió! ¡La mejor carnada para ella es un chicle! Feliz con mi idea fui a sacar la cajita de chicles y prepare mi “trampa”. Cada vez que ella oye el ruido de una caja de chicles, se vuelve loca y se prepara para pedirme. Se sienta muy derechita y me mira cuidadosamente, luego mira la caja, luego me mira a mi, y así hasta que le doy un pedazo. ¡No puedo resistir esos ojitos de borrego a medio morir! ¿Sabes como supe cuanto le gusta el chicle? Había yo dejado mi bolsa en un lugar donde ella la pudo alcanzar, al lado de la bolsa tenia yo un paquete entero de chicles; de repente se desapareció la beba que es rarísimo; cuando la fui a buscar, allí estaba sentadota rodeada del cartón hecho pedazos y pedacitos de papel; se había comido la caja entera de chicles! Le di na buena regañada y desde entonces tengo mucho cuidado donde pongo los chicles. Pero regresando a nuestra historia, saqué un chicle con una Chacha totalmente cautivada y saboreándose; lo corte en pedacitos y los puse sobre la rampa  y le comencé a echar porras… poco a poquito comenzó a subirse… ¡ella solita! ¡Al fin! ¡Éxito! Para estar segura que lo iba a seguir haciendo lo hicimos una vez mas; desde allí en adelante ya no le tubo miedo y la ha estado usando todas las noches sin ningún problema.

¡Éxito!

La caja de chicles como meta…

Ya sin ninguna carnada…

He aprendido una lección del amor de Dios en esto; El me vio (y a ti también) desvalidos, perdidos, sin esperanza; y de tal manera nos amo que nos dio una “rampa” Jesús, para poder alcanzar el camino al Padre. A la mejor no lo vemos al principio o no lo entendemos, pero Dios provee maneras de poner la “carnada” para atraernos a El, para que podamos ver su gracia, su misericordia, el amor que nos tiene para atraernos a El. Todo lo bueno que tenemos, todas las bendiciones de la vida vienen de El. Pero tenemos la tendencia de tomar crédito por lo bueno que tenemos y echarle a culpa a Dios por las cosas “malas” que nos pasan. ¿No es así? ¿Porque no le damos crédito a Dios por todo lo bueno que tenemos o lo bueno que nos pasa? ¡El nos esta atrayendo a su rampa! ¡Jesús! ¡Quiere que decidamos pertenecer a su familia!

Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza ni sombra de variación.

¡Qué bendición es para mi saber que mi Padre comprende mis debilidades! Que El provee para mi no solamente salvación de la condenación eterna, sino que provee para mi ahora, el ser su hija amada, transformación para mis ser entero a la imagen de mi hermano y salvador Jesucristo AHORA!

¡MI PADRE DIOS ES MARAVILLOSO! GRACIAS PADRE POR DARME A JESÚS COMO MI “RAMPA” PARA LLEGAR A TI…

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.