Utopía Felina

—   ¡Me voy! No me prestas atención, ya jamás hablas conmigo.

Se sorprendió que el gato que la había ignorado por años ahora reclamara su atención.

—   ¿Por qué dices eso? — Ella miro el plato de aquel regordete felino, estaba completamente lleno.

—   ¿A caso no te gusta el alimento que te compro? Siempre creí que era tu favorito, y ahora ¿por qué dices que te ignoro? Tu eres el que jamás dejas que te cargue como otros gatos y todas las noches sales a vagar, llegas en las madrugadas exigiendo comida y no importa la hora siempre me levanto a llenar tu plato, ¿en qué he fallado?

—   Jamás me has dedicado una canción — Dijo aquel felino con un tono de tristeza y reclamo.

Ella se quedo en silencio un momento, buscando alguna excusa, sin embargo le dio la razón.

Le deseo suerte a su mascota que ahora se marchaba.

Jamás volvieron a verse.