LA IMPORTANCIA DE SER IMPORTANTE…

LA IMPORTANCIA DE SER IMPORTANTE…

El ser humano en general, se siente ser todo un personaje. Al parecer, y segùn opiniòn de los psiquiatras y psicòlogos, el sentimiento, no es por gusto, es por necesidad.
El Psique humano en sì, y su posterior funcionamiento en el campo del trabajo, las artes, la intelectualidad de obligaciòn requieren sentirse auto-realizados, auto-satisfechos, auto-maravillados, auto-justificados…y sabrà cuantas auto-gratificaciones màs, para no sucumbir de tedio, y desmoronamiento espiritual.
En el supuesto caso de reconocer siquiera un àpice de nuestras manifiestas limitaciones en seguida apelamos a la coletilla de sutano o perencejo nos van a la zaga. Pìrrico consuelo, pero consuelo al fin, y como el pueblo dice que “mal de muchos consuelo de tontos”, pues hacer el tonto.
Una de las cosas que màs restan importancia, al aspirante a importante, es la pobreza. La estrechez de medios. Las dificultades para desenvolverse decorosamente en el medio.
Mantener el status. Conservar la apariencia que se supone siempre se ha tenido a nivel social y econòmico por razones de apellido y profesiòn constituye un verdadero quebradero de cabeza ya que automàticamente, el que huele a pobrete carece de importancia y le “sacan los pies”
Unos dicen que azara. Otros que desacredita. Los màs, que la miseria se contagia, y una sarta de tonterìas que lo que buscan en definitiva es justificar una vacia privanza y un engreimiento que se frenarà en la tumba.
Es incuestionable que tener influencia es importante. Esa influencia que yo pueda tener, o que necesite de otro tiene su punto de partida en las riquezas que es la màs segura garantìa.
Y, decìamos, que todos nos sentimos asì. No somos capaces, serìa anti-natural, de aceptar nuestra real posiciòn por el medio que nos ha tocado nacer y vivir.
Ademàs serìa depresiòn, serìa amargura y fastidio.
Hay que ser importante, cueste lo que cueste. Aunque no sea verdad y sòlo exista esa importancia por los fueros de nuestra imaginaciòn.
La importancia es algo sustancial. En todas las cosas hay dos elementos fundamentales, lo sustancial y lo accidental. Lo primero es fundamental. Es el ser mismo de las cosas. Lo segundo es superficial. Cosas, cosas como el color, el olor, el sabor, el peso…y otras, que son accidentales esto es, que pueden ser de una forma u otra, o simplemente no ser, sin que por ello afecte en lo màs mìnimo la parte sustancial.
Asì la importancia, por encima de factores variables y predomina su señera validez. Por eso es tan apetecida de todos.
La importancia, ademàs de interesante, es conveniente. Interesante, ya que no es cosa anodina, o por lo menos se supone que no lo sea. El nombre lo dice: importante: la conveniencia de lo importante por igual es manifiesta, porque cuando una cosa conviene, por la razòn que fuere, quièn va a decir que no es importante.
Bueno, se podrìan hacer muchas disquisiciones sobre la importancia: que es algo valioso. Que es cosa de gran alcance. Que es asunto de extrema significaciòn, consideraciòn, interès, monta, intrascendencia y asì por el estilo.
Si todo ello es aplicado a un individuo, razonablemente, no por adulonerìa, hay que reconocer que el tipo vale , su peso en oro. De lo contrario, como acaece en la mayorìa de los casos de los “importantes” en nuestro paìs, no es el hombre valioso por sus mèritos y cualidades sino por su dinero, y asì…no se es importante. De a fondo, ser importante.