Lo que siento cuando mi perra se va de vacaciones

Estimados amigos,

Hoy Linda no está en casa, su “Papá” se la llevó unos días a pasear por otra ciudad. Yo me quedé trabajando, y aprovecho entonces para limpiar un poco. Sé que no seré la única en decir que de todos los pelos que recojo de ella, podría hacer una muñeca completa, del mismo tamaño que Linda.

Sin embargo, mientras escribo estas líneas, siento escuchar a cada segundo su cadena tintineando por la casa, y cuando muevo los pies lo hago intuitivamente con mucho cuidado, ya que generalmente estuviera ella recostada en ellos, descanzando.

Ya me llamaron hoy todos mis amigos amos de otros perros, con los que generalmente saco a pasear a Linda, para llevar a cabo nuestro ritual del paseo, y a todos tuve que esta vez decepcionar.

Es increíble el capital social que uno construye gracias a estos pequeños y peludos compañeros. Recuerdo que antes de adoptar a Linda, mi vida se basaba en llegar del trabajo, preparar muy improvisadamente una cena, ver un poco de televisión y a dormir. Hoy en día, sé que debo dedicarle a Linda por lo menos dos horas de mi tiempo de ocio. Eso no sólo hace que mueva un poco mi sedentario cuerpo, sino que me también me ha dado la oportunidad de conocer excelentes seres humanos, que como yo, han renunciado a su egoísmo y le han brindando una gran cantidad de tiempo a sus mascotas.

Claro está, ya que el objetivo que este blog es precisamente la honestidad, que no siempre me provoca sacarla a pasear, de hecho, el cansansio después de 9 horas de árduo trabajo, hacen que piense más veces de las que me gustaría en contratar a un dog walker. Lo bueno es que pasear con Linda es como el baño para un niño chiquito, llora y llora porque no quiere bañarse, pero después de hacerlo, siente una satisfacción inexplicable. Esto lo logro sentir después del ritual del paseo, claro, siempre y cuando el paseo con el perro no se vuelva terrorífico, como he comentado en algún post anterior.

Hoy no tuve que sacar a Linda, pero mi cuerpo ya no puede llegar a casa y estar estático. Por eso he limpiado la casa y he escrito estas líneas, segura simultáneamente de que mis conocidos, que no me ven desde que la tengo, no creerían que he hecho tantas cosas ni aunque ahora les mandara un video de mi limpia casa. Sí, nunca he sido una persona muy activa que digamos.

Por esta y muchas cosas más, le agradezco a Linda. Ya no soy taaaaan sedentaria (aunque de vez en cuándo necesitaré no hacer nada después del trabajo :) ) y he expandido mi lista de grandes amigos. ¿Qué más podría yo pedir?