La ideología subyacente de los Juegos Olímpicos.

La ideología subyacente de los Juegos Olímpicos- Londres 2012.

La idea de la edición de Londres ha tenido un marcado nacionalismo británico. De los orígenes del país en la campiña a la figurada aparición de Isabel II – actual jefe de la Commonwealth – y su marido, el Duque de Edimburgo, pasando por exaltación de la Revolución Industrial y Tecnológica la celebración de los mejores escritores, científicos, inventores y artistas del Reino Unido. Todo con un gran orden, pero sin caer en la mecanización que vimos en la inauguración de los Juegos de Pequín.

En Londres, junto al elogio nacional e incluso del desaparecido Imperio Británico, las personas, cada una con su propio genio, han ocupado un lugar central. Gran contraste con los Juegos de Pequín, donde las personas quedaban diluidas en el colectivo, eso sí actuando con una precisión matemática y contando con un montaje que se elevó a 100 millones de euros. China quería demostrar el mundo su poderío económico, y a fe que lo logró. Pero, quizá sin pretenderlo, lo que mostraron también fue una genuina imagen de la ideología colectivista que sigue prevaleciendo en China, a pesar de la apertura a la economía de mercado. La persona, con su singularidad y dignidad, fue resaltada en Londres, mientras que en Pequín desapareció en el movimiento de masas de un colectivo perfectamente sincronizado.