Elena Marrero

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde su temprana vocación hecha virtud y afianzada en la responsabilidad y el compromiso, Elena Marrero entró en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna consciente de que más allá del formulismo de un título universitario, lo realmente importante era encontrar el mejor camino y sentir la necesidad de un medio de expresión que no fuera la palabra: “tener algo que decir sin la barrera del idioma; el color y sus matices, las formas y mi interpretación me lo proporcionaron”.

Elena Marrero. Vocación artística hecha virtud

Logrado el objetivo propuesto y licenciada en Bellas Artes, recorridos los senderos de las diferentes disciplinas, Elena Marrero concede entonces rienda suelta a su vocación de pintora, diseñadora, amante de la naturaleza y los animales -especialmente los caballos-, en los que encuentra su máxima inspiración. Y, de modo paralelo, su condición académica  le permite iniciar su docencia feliz en las asignaturas de Dibujo y Diseño.

Elena Marrero. Mundo urbano

Conoce en su interior los impulsos creativos desde la niñez. “Aprendí a crear sin miedo y comienzo mi andadura por el mundo de las artes con ilusión y energía desde una edad temprana, desde la niñez. La familia me dio la fuerza, el conocimiento técnico me lo dio la Universidad, pero la expresión del sentimiento más profundo nació conmigo…”.

Elena Marrero. Adriana (retrato)

Elena Marrero. Cabeza de caballo (fragmento)

Elena Marrero. Bota campera y fusta

Al desgranar el rosario de su esencia artística, Elena Marrero sostiene que “ahí donde sobran o no existen palabras… existe el trazado seguro, rápido y fresco del pincel impregnado de color brillante y luminoso; el raspado gestual sobre el formato, la armonía, la fuerza, el equilibrio compositivo son elementos importantes para que la obra hable”.

Su obra pictórica ha sido expuesta en Tenerife y en Gran Canaria, pues “son mis islas de nacimiento y de adopción las que me cultivan la imaginación y hacen de la historia un tema, tanto en el diseño como en la obra pictórica”. Es conocida, además, fuera de las fronteras insulares, como lo acredita que también “hay un poquito de mí” en la Península ibérica, Italia, Alemania, Finlandia y EE.UU.

Elena Marrero. Fuego

Elena Marrero. Cañaveral

Elena Marrero siente especial atracción por el gran formato: “me gusta… es más reto, más expresión, más recorrido, más fuerza…”. Ello constituye, además, una oportunidad singular parea combinar “colores y materiales de riesgo, luz y sombra, contrastes para fijar las líneas de expresión”.

La artista tiene fuentes indiscutibles de inspiración en “los animales, la naturaleza, el caos… el rostro del caballo resoplando, el crepitar del fuego y el agobio y sonido de la ciudad, todo lo que me conmueve es interpretado por mí y por el observador”.

Elena Marrero. Abalorios

Elena Marrero. Abalorios

Elena Marrero. Abalorios

Su capacidad creadora está en plena actividad, en la que sus impulsos creativos se traducen en el diseño de abalorios, logotipos y otros complementos, un ejemplo demostrativo más de su vocación auténtica. Una sonrisa cada mañana, que es la de un nuevo amanecer emocional, pleno de luz y colorido, donde no hay sombras y sí un canto a la vida.

Fotos: Elena Marrero