Animales en el cine: Algunos ejemplos

Hay películas donde los animales son personajes importantes y cuando yo me entero de eso corro a conseguirlas porque sé que me van a gustar. No más blablá y acá una reseña de algunas de ellas:

Cat’s eye: Tengo pensado escribir un post sobre Stephen King porque hay tantas historias suyas que me gustan y por estos días estoy leyendo entusiasmada “22/11/63”, así que seguro querré comentarlo cuando termine. Mientras tanto, me quedo con “Cat’s eye”, una película de 1985 compuesta por tres historias independientes que tienen a un gato gris con rayas como hilo conductor. El primer relato es el de un fumador empedernido que hará todo lo posible por dejar el vicio; el segundo trata de un marido que quiere vengarse del amante de su esposa y mi favorito es el tercero, donde una Drew Barrymore niña pasa susto por culpa de un gnomo (bastante feo, más cercano a un troll) que se mete a su pieza para atemorizarla por las noches. Mientras que en las dos primeras partes la presencia del gato es más bien circunstancial y no tiene mucha participación en el desenlace (aunque obviamente igual sale y una está todo el rato pendiente de él… que es la gracia de estas películas para los que queremos a los animales, claro), en la última fase interactúa mucho más con los personajes y hasta termina como héroe y protector infantil. Y además es lindo, todo un agrado verlo.

Harry y Tonto: Soy llorona y he terminado mal con muchas películas, pero esta es mi número 1 en lágrimas, me acuerdo y me da pena de nuevo. Trata de un anciano, Harry, que debe dejar su departamento porque lo van a demoler y aprovecha de irse de viaje junto a su gato Tonto (que se llama así no porque sea pavo ni leso ni nada parecido, sino porque ese es el nombre original del compañero del Llanero Solitario, el indio Tonto, en español conocido como Toro). Es de esas típicas historias de viajes, encuentros, carreteras, personajes entrañables e introspección, donde el protagonista conoce gente que influye en su vida y viceversa. Hay escenas divertidas, otras absurdas y otras muy tristes, el tipo de experiencias que todos hemos vivido alguna vez o escuchamos a alguien hacerlo, así que podemos entenderlas bien y la empatía es fácil. La relación entre gato y amo es el eje central, Harry realmente quiere a Tonto y es un componente importante en su solitaria vida tras haberse alejado un poco de sus hijos, los que también aparecen en la historia  y podemos conocer sus problemas y en especial, el por qué de la separación. El final realmente vale la pena. Es de 1974 y el viejito ganó un Óscar como mejor actor por este papel que es realmente poderoso, conmueve y lleva a una profunda reflexión con respecto a la vejez y la soledad que puede involucrar (snif).

Hagamos un alto. Soy una gran fanática de los gatos, pero también quiero a los perros. Y ya se sabe que ellos son más populares, así que hay mucho cine para escoger en materia canina. Estos son mis dos elegidos para empezar:

Marley & me: Creo que el gran problema de Marley y yo es la pareja protagónica que escogieron en Hollywood, Jennifer Aniston y Owen Wilson. Son actores populares que se supone levantan cualquier película, pero creo que en este caso, lo que hacen es distraer con sus pelos rubios y eterna ropa de verano el real foco de la historia, que son los problemas que uno vive en distintas etapas de la vida junto con el cariño y compañía que puede entregar una mascota. A primera vista Marley es una comedia sobre un perro labrador tierno que lo muerde todo y hace miles de maldades, pero más profundamente  trata sobre lo que queremos tener y no podemos conseguir, de no estar nunca conformes con algo pero aprender a vivir con lo que hay (aunque el tan hollywoodense éxito del personaje de Wilson  hace sospechar del fondo del asunto). El protagonista y amo de Marley (el ya mencionado Wilson), siempre quiso ser un periodista y escribir grandes reportajes, pero termina trabajando en un diario local hasta que le dan la posibilidad de publicar una columna semanal (el sueño del pibe), pero él no es feliz porque quiere reportear “cosas importantes”. Años más tarde (porque la historia abarca como una década) logra ser periodista, pero echa de menos la libertad que le daba la columna y se queja de nuevo. Y el tema de las mascotas está muy bien desarrollado, yo entiendo por ejemplo que puedes querer mucho a un animal, pero hay días en que se porta tan mal o tú estás tan colapsada que piensas seriamente en que se vaya, para después darte cuenta que es parte de tu vida y tu responsabilidad. Y el final… otro de esos lacrimógenos. Tercero en mi ranking después de “Harry y tonto” y “Hachiko”.

Lassie: Atención, la niña que aparece en este afiche es Elizabeth Taylor con 14 años de edad. Así de vieja es esta película y por eso me sorprende mucho su argumento. Yo conocía a Lassie como el perro héroe que salva las casas de los incendios, lleva a la gente al epicentro de los accidentes mordiéndoles la ropa y ayuda a los niños que están en problemas. Las historias son por lo general muy inocentes…en extremo a veces!, muy de película familiar para todo espectador. Pero esta no. O al menos yo siento que hace una diferencia. Supongo que da lo mismo si me pongo a dar spoilers de algo estrenado en 1946, así que la voy a contar completa: Lassie (acá llamado Bill) es un perro que llega a la vida de Cathy y se vuelven íntimos amigos, corren juntos por la pradera, pasean, se ríen y son felices. Pero un accidente los separa y lleva a Bill a convertirse en perro rastreador en la guerra. Cuando finalmente regresa y Cathy lo recupera ya no es el mismo, está mucho más agresivo y es llevado a juicio en el pueblo donde viven por el peligro que representa para los demás. Todo pinta mal para el pobre perro y están casi a punto de condenarlo a muerte cuando uno de los abogados se da cuenta de que tiene en la oreja una inscripción tatuada por la Armada. Ahí averiguan dónde estuvo el tiempo en el que se perdió y la película termina con una arenga a que tal como las personas que viven eventos traumáticos pueden tener problemas para reinsertarse, con los animales  puede ocurrir lo mismo y depende de aquellos que están bien darles soporte y apoyo para superar sus problemas. ¿Ven que es un mejor argumento este? Y con el infaltable final feliz. Me gusta mucho esta película.

Bonus Track:

Gatos Viejos: Made in Chile. Son un par de gatos muy gordos, algo ya entrado en años y flojos como pocos… o como todos en realidad. Si  bien no participan de forma activa en el argumento de la película, sí tienen un papel al representar la metáfora de los ancianos muy bien personificados por Bélgica Castro y Alejandro Sieveking  ya que ellos dependen de los amos de la casa, hay que tenerlos encerrados para que no se arranquen y causan alergia a la complicada hija de ella…  En el fondo, es la misma alergia que tiene hacia la presencia de su madre.