LAROUSSE del Gato: A través de la historia.

“Oh pequeño

emperador sin orbe

conquisador sin patria

mínimo tigre de salón”

(Oda al gato – Pablo Neruda)

El gato mantiene su aura de autosuficiencia, independencia, reserva, pudor y dignidad. Menos comunicativo en comparación al perro, cariñoso y fiel, saber reconocer a su dueño.

En nuestros días el gato no recibe los mismos malos tratos que sufrió a lo largo de la historia hasta que lo reconocieran como una mascota fiel que aportaba a los cuidados de la casa contra las plagas de los roedores.

Pasó desde Egipto admirado por su belleza y cualidades mágicas que muestran sus ojos ante la luz y el brillo de ellos en las noches, según los asiáticos alejaban a los demonios. Diosas de Egipto (Bastet) e India (Sasti) tomaron la apariencia de este felino. Sin embargo en Europa medieval se endemonió al gato, relacionándolo con ritos infernales, en donde se les sacrificaba dando a inicio a un periodo de persecución y muerte para los gatos en grandes cantidades, tanto que estuvo cerca de exterminar la especie. Finalmente a partir del siglo XVII comenzó el cambio de trato de los gatos en donde comenzaron a acogerlos en los hogares gracias a que combatieron la rata parda hasta la actualidad que ya considerada una mascota al igual que los perros.

Podría decir que nuestros tratos de hoy se merecen a la deuda que tenemos con ellos y el reconocimiento que antes no tuvieron.

Fuente: Larousse del gato.