Mascotas en la casa: ¿tener o no tener?

Por Manana:

Para mí que los niños se críen con mascotas es ideal. Tengo dos perros grandes (labradores), uno muy viejo de casi 13 años y el otro de 3. Son súper regalones, pero cuando quedé embarazada de Pedri empezamos poco a poco a hacer el ejercicio de sacarlos de la casa (porque el menor dormía con nosotros de vez en cuando). También seguimos consejos de expertos que nos señalaron que había que pasarles a mis perros cosas con el olor de Pedro, por ejemplo, los clásicos tutos lavados con el mismo detergente. Asimismo, debíamos tener controlada la salud de ellos para evitar infecciones y riesgos para un recién nacido, y en términos de convivencia, ir acercando a Pedro poco a poco a los perros, sin obligar la instancia, sino más bien tomándonos un tiempo para poder adaptarnos a una sana convivencia entre familia y mascotas.

Ahora son perros totalmente de patio, no entran por ningún motivo a la casa y hacen su vida en el jardín. A ratos me da pena ver cómo las prioridades cambiaron del cielo a la tierra con la llegada de Pedro, y mis perros pasaron a ser sólo mascotas y no los reyes de la casa como lo fueron en ciertas etapas. Pero es que también es lógico! Mi marido no deja de pasearlos, jugamos en el patio con ellos y tratamos de integrarlos, aunque claramente la cosa cambió.

Y respecto a la relación de Pedri con los perros, la verdad es un agrado. Como desde que tiene uso de razón ha convivido con ellos, les tiene cero miedo. Para él son parte de la casa, no los ve como animales peligrosos, los toca, le dan risa, se les acerca sin ningún temor y se entretiene observándolos.

La postura de nosotros ha sido muy relajada, pero siempre atentos. Por ningún motivo dejamos solo a Pedri con los perros. Son HIPER mansos, pero uno nunca sabe, y un animal de ese tamaño (alrededor de 45 kilos) podría causar un accidente muy grave con una guagua.

Lo que sí hemos notado es la diferencia entre niños que se han criado con animales y los que no. Los primos de Pedro no tienen mascotas, y les tienen pánico a mis perros. Al punto de que hay que encerrarlos y no pueden ni cruzarse por el patio, aunque estén cerradas las ventanas.

Ahí es cuando yo agradezco que Pedri tenga mascotas; me gusta la relación que tiene con sus perros y me lo imagino más grande jugando y corriendo con ellos. Dicen que a los niños les hace muy bien compartir con mascotas; desarrollan el concepto de responsabilidad, de afectos, de respeto a los animales y de sociabilización. Y creo que hemos tomado una buena decisión teniendo mascotas en la casa, aunque a ratos nos agoten sus ladridos y travesuras!