Otra cara más de la subida del IVA

Que el 1 de septiembre sube el IVA ya no es noticia. Que subir el IVA como medida económica responde a una planificación con base ideológica creo que no se le escapa a nadie. Hay muchos artículos, actividades o servicios que pasarán al tipo general de IVA del 21%, algunos a los que hace poco se les aplicaba el 7%.

Eventos culturales (un valor más que necesario) o productos de óptica (que, por norma general, se consumen por necesidad) son alguno de los ejemplos. Artículos como compresas o tampones ya estaban clasificados (inexplicablemente) en el tipo general y han ido pasando del 16% al 18% y ahora al 21%.

Pero esta subida del IVA no solo afectará a la especie humana, también será dura para otros animales, ya que la asistencia veterinaria, a la que se le aplicaba el IVA reducido, pasará al tipo general de IVA.

Para el usuario de estos servicios, esta subida (que es una subida del 162’5% del impuesto, no del 13%, sino de 13 puntos porcentuales)  encarecerá su factura en un 12%, lo que en algunos casos dificultará proporcionar a sus animales la atención necesaria. Si ya hemos notado que la mala situación económica ha aumentado el número de abandonos y disminuido el número de adopciones, esto no hará más que agravar la situación. Como siempre, es cuestión de voluntad y de elección, pero me temo que será de lo primero de lo que muchos prescindan.

Los gatos y los perros, que son los compañeros más habituales en nuestros hogares, serán los que más sufran las consecuencias. A algunos no se les llevará al veterinario cuando lo necesiten, no se les vacunará cuando corresponda o simplemente los matarán o los dejarán en la calle.

Por tanto, para las Asociaciones Protectoras de Animales se suman los problemas. Para empezar, la subida de los costes veterinarios será particularmente dura, por el número de animales que atienden y por las atenciones que en muchos casos necesitan, dada la situación en la que suelen llegar a sus manos. Además, el citado aumento de la tasa de abandono y la escasez de adopciones, hará que tengan que ocuparse de muchos más animales.

Felinos Bilbao, de la que soy miembro, seguirá tratando a todos los gatos que atiende como merecen, conscientes de que va a suponer un esfuerzo aún mayor, y estoy convencido de que así lo harán otras Asociaciones Protectoras de Animales (de otra manera no merecerían tal nombre). No es justo que todos nosotros carguemos con este peso, pero sería más injusto aún cargárselo a los gatos.

Habrá que intentar por todos los medios que el IVA vuelva (al menos) a ser del tipo reducido, participar en todas las peticiones que exigen que esta medida se eche atrás, pero, mientras tanto,habrá que seguir cuidando de los gatos y tratando de concienciar a la sociedad para que los trate como merecen.

Quienes me conocen saben que no suelo ser partidario de los parches y que suelo preferir una solución integral. El problema en este tipo de asuntos es que mientras tanto los que sufren las consecuencias son siempre los más inocentes. Reconozco que parcheando el problema hacemos que no se vean las consecuencias más crudas, que podrían (y solo podrían) hacer que decisiones como estas se replantearan, pero el precio a pagar sería muy duro. Por suerte (en el peor y más irónico sentido de la expresión) la subida del IVA perjudica también a los seres humanos no concienciados con el sufrimiento de otros animales, así que habrá masa social suficiente protestando contra esta medida a pesar de cualquier parche.

Y ya puestos a tomar medidas que no suelo tomar, dejo este link de una petición para echar atrás la subida del IVA en veterinarios (aunque bien haríamos en pedir que se retirase en su totalidad).