Convivir con Perros… Una responsabilidad que bien vale la pena…

Cuando uno sufre de depresión no es de extrañarse que te sugieran, si eres amigo de los animales, que tengas mascota, en especial un perro. Suelen recomendar a los perros por su naturaleza gregaria más que a los gatos que son más independientes, pero ellos también funcionan, no se habla mucho del resto de lo que podemos llamar mascotas porque son estos dos quienes son más fáciles de mantener, y si tocamos el tema de las aves, vamos a estar claros, mantener un animalito enjaulado no ayuda ni a tu depresión ni a la del animalito.

Por experiencia propia y bajo sugerencia de mi psiquiatra desde hace tres años tengo en mi casa a dos hermosos schnauzers que son la tranquilidad de mi alma, el caos de mi casa y la alegría de la familia.

Es increíble como estos animalitos conviven contigo y te brindan una compañía, un cariño y una paz que es muy difícil de ignorar, a menos que tengas el corazón de piedra… Por más amargada que llegue, por más godzila que este, por más deprimida, apenas llego a mi casa, todas esas malas energías se quedan en la puerta y se disipan cuando soy recibida por ese par de peluches, siempre alegres. No niego que a veces llegan a ser desesperantes y que quisieras que ellos se las arreglaran solos, supieran usar el inodoro, se sirvieran su propia comida y dejen de robarte los zapatos del closet, pero les juro que son más los beneficios que los problemas que traen.

El truco es primero, saber que estas asumiendo una responsabilidad muy seria, porque lo que viene a tu casa es un ser vivo, con alma inteligencia y sentimientos, que no es humano pero que tampoco es bobo, que dependerá de ti y de tu familia para su bienestar porque por muy inteligente que sea no dejara de ser una mascota.

Si eres de los que vives solo o que tú y tu familia son de los que pasan muchas horas fuera de casa, o consideras buscarle un compañerito, conseguirte un amigo con patio y mucho tiempo libre para que te lo cuide, o mejor no tengas tu mascota, ellos recienten mucho la soledad, no entienden porque los alejas de la manada, ellos no razonan que tú tienes trabajo. En mi caso siempre hay alguien en casa, ellos están tranquilos porque juegan y saben que no están solos.

Segundo, búscate una mascota de tu talla y condición física, si vives en un apartamento pequeño y eres sedentario ni de broma te compres un dálmata, ¿me explico bien?.

Tercero debes estar claro que son, mascotas, no niños, no pretendas razonarles y argumentarles cuando les regañas o los llamas para algo, no son humanos, ellos entienden pero no llegan al punto de discernir como un niño, olvídense del: -Duque Alberto Briseño, te estoy llamando para que comas tu cena, ven aquí-. Lo lamento, pero más que demostrarle carácter al perro y que este te obedezca, estás haciendo el ridículo, el solo entendió el “ven” con tu dedito apuntando a donde lo quieres en ese momento el resto es el wawawa de los adultos de Snoopy.

Cuando les das límites y ordenes tú debes ser firme y darles instrucciones cortas, no hace falta que grites. habladito también entienden. Y como dice Cesar Millán debes ser el líder de tu manada, dales ejercicio, disciplina y afecto, en ese orden, entendiendo por ejercicio sacarle a paseo por lo menos dos veces al día y que una de esas dos veces tu también hagas ejercicio, caminar es una buena manera de ejercitarse y ejercitarle, ambos queman energía, ambos se relajan y además fortalecen el vinculo dueño/mascota. La disciplina no es pegarles o gritarles, es darles ordenes claras, cortas y coherentes, enseñarles que está bien y que no pero sin convertirte en un sargento, te sorprenderá lo fácil que es, un truco es por cada orden básica combínala con un gesto simple, y guarda ese gesto para esa orden, llegara un momento que ni necesitaras hablar, podrá estar lejos tuyo que solo con ver la señal sabrá que quieres y lo hará. Afecto es lo primero que solemos darles y eso solo les convierte en pequeños monstruos peludos, ruidosos, malcriados, celosos y agresivos y eso es porque no aplicamos las dos primeras reglas.

Tener mascota es cuestión de paciencia el primer año, en que aprenden a estar contigo, que quieres y que no, de hacerte una rutina de trabajo con ellos, a cambio tendrás amor puro, simple e incondicional  todo el tiempo, para ti y los que te rodean si compartes con tu familia. Te enseñara a ser tolerante y a mantener la calma, te enseñara a ser más cariñoso, te invitara a ser niño otra vez…te mantendrá activo y alerta, te cuidara cuando estés triste y te hará reír mucho más fácil que cualquier programa de humor.

Algunas fuentes por si se animan a tener mascotas:

El Encantador de perros de Animal Planet (lo consigues en YouTube en cualquier idioma)

ABC Canino (Hay de todas las razas conocidas y el programa viene en ingles y español)

Convivir con perros evitaría que bebés sufran ciertas infecciones

Cesar Millán (el encantador de perros) tiene varios libros sobre mascotas y se consiguen en Tecniciencias, aparte traten de encontrar uno que se llama “Perros de Apartamento” una guía genial de perros ideales para tener en casa, o apartamento, si son buenos para los niños o para los abuelos, si son fáciles de adiestrar o si necesitan mucho o poco ejercicio.

Y lo más importante, más que comprar una mascota, adopten uno en un albergue, les saldrá más económico y a la vez le darán una segunda oportunidad a esos animalitos que se los agradecerán en el alma.