prohíben pagos por estrés emocional

[Nueva Jersey, Estados Unidos] [Tribunal Supremo de Nueva Jersey prohíbe indemnización por estrés por muerte de mascotas].

El caso empezó después de que una mujer observara horrorizada cómo el agresivo perro de su vecina matara a su perro de nueve años en Morris Plains, Nueva Jersery, en 2007.
La dueña del perro muerto, Joyce McDougall, demandó a la otra dueña y, después de un juicio sin jurado en el que la señora McDougall describió su cercanía con su mascota –incluso dormía en una cama cerca de la suya-, un tribunal le otorgó una indemnización de cinco mil dólares por el valor del perro, un mestizo de caniche maltés.
Pero el tribunal rechazó la demanda de McDougall en cuanto a reclamar indemnización por el estrés emocional, a la que dijo que tenía derecho debido a que había presenciado la muerte de su mascota.
Una corte de apelaciones confirmó el rechazo de la indemnización por estrés emocional, y la Corte Suprema del Estado de Nueva Jersey ratificó el martes esa resolución.
Según la ley de Nueva Jersey, las personas pueden exigir daños por estrés emocional si han visto morir a alguien cercano, declaró la corte. El derecho se limitaba a familiares cercanos, y fue recientemente extendido por las cortes a personas con “un vínculo similar al marital”.
En su demanda contra su vecina, Charlot Lamm, McDougall había esperado demostrar que los dueños de mascotas podían demandar a alguien por daño emocional.
Pero la Corte Suprema de Nueva Jersey falló que no sería correcto extender el privilegio a los dueños de mascotas.
“El vínculo que comparten humanos y animales es a menudo emocional y persistente en el tiempo. Permitir que justifique una indemnización por daño emocional, sin embargo, requeriría sea que expandamos enormemente los tipos de relaciones humanas que podrían cumplir con los requisitos para exigir indemnización o que elevemos las relaciones con animales por encima de las que compartimos con otros seres humanos”, falló la corte, refiriendo al caso Portee v. Jaffee, que fundó las reglas. “Concluimos que ninguna de las dos respuestas es razonable”.
El abogado de McDougall, Lewis Stein, dijo que la decisión reflejaba la desconfianza de la capacidad de los jurados para otorgar indemnizaciones justas.
“Hemos tratado de superar esos temores, pero no tuvimos éxito”, dijo Stein.
Fuera, algunos expertos dijeron que entendían la decisión de la corte de restringir la categoría de personas que pueden entablar una demanda por estrés emocional.
“Es una especie de problema de caja de Pandora para la corte”, David S. Favre, docente de propiedad y derecho animal en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan.
Sugirió que este tema podría ser resuelto por las legislaturas estaduales, que podrían límites sobre el monto de las indemnizaciones.
[La foto no es un retrato del perro del que se habla en esta nota].
29 de agosto de 2012
2 de agosto de 2012
©new york times
cc traducción c. lísperguer