POR LO VISTO… NOS HEMOS PASADO

¡Con la ilusión con la que preparamos nuestro concierto-protesta!

Fue un éxito total de público, mantuvimos a nuestros humanos despiertos hasta las tantas y los sonidos que conseguimos extraer de los barrotes de la escalera son inenarrables. Imposible describir los solos de Churrito.

Pero por lo visto… ¡nos hemos pasado!

Unos días después agarraron a Churrito. A pesar de todas las malicias que he dicho sobre él, es de los míos. Y a pesar de la confianza que deposité en mis padres humanos desde el primer día, nunca puede uno estar seguro. ¡Se lo llevaron! ¡Desapareció! Nos quedamos pasmados, con los nervios a flor de bigote. Oírlos llegar y comenzar a suspirar fue todo uno, aunque no las teníamos todas con nosotros.

Churrito no ha querido hablar. Lo poco que he conseguido sonsacarle es que lo llevaron a un cuarto de torturas, que le enfocaban con unas lámparas que daban mucho calor y que le inyectaron una especie de suero de la verdad para que hablara. Pero se mantuvo fiel a los principios de nuestra protesta y no dijo ni miau.

Nos reunimos en tripartito y hemos optado, de momento, por intentar pasar desapercibidos (por si las moscas) y el viernes, por obsequiarles con una estupenda sesión de caricias y ronroneos felinos. ¡Deseadnos suerte!