Las alergias del otoño

Habitualmente los casos de alergia se asocian a la primavera y a la llegada del buen tiempo, tras la eclosión de miles de flores en todo tipo de plantas. Y aunque esto es absolutamente cierto, esto no significa que el resto del año no puedan aparecer síntomas alérgicos por exposición a otras fuentes alergénicas. Si hace algún tiempo comentábamos cual era el agente más importante de la alergia durante el invierno (http://jeronimocarnes.wordpress.com/2011/02/13/alergia-por-polinizacion-invernal-cupressus-arizonica), en este capítulo centramos la atención en aquellos que son los responsables de la alergia durante el otoño. Ácaros, hongos, epitelios y algunos pólenes son los más comunes en este período. La rinitis alérgica o el asma que provocan son muy parecidas o iguales a los de la alergia primaveral.

  • Los ácaros. Durante el otoño, con el gradual descenso de la temperatura y el aumento de la humedad por las lluvias, los ácaros encuentran un ambiente idóneo para su expansión y desarrollo, en especial en las zonas de clima continental. Esta época es considerada la “estación de los ácaros”. Además, el inicio del uso de las calefacciones y una menor ventilación favorecen su ciclo vital. La consecuencia inmediata es un incremento enorme de los alérgenos en el ambiente  y en consecuencia una agudización de los procesos alérgicos.
  • Los epitelios. Poco vamos a mencionar sobre este tema, ya que está más desarrollado en otro capítulo (http://jeronimocarnes.wordpress.com/2012/04/10/alergia-a-mascotas). Sólo destacar que las alergias por epitelios de mascotas se ven agravadas de forma importante debido a que pasamos más tiempo en espacios cerrados, lo que hace que aumente el tiempo de exposición.
  • Los hongos. Es de sobra conocido que este período del año es la época de la aparición de hongos (setas) debido a la temperatura suave y a la humedad, un ambiente favorable para el desarrollo de éstos. También se desarrollan abundantemente los hongos microscópicos (Alternaria, Cladosporium, Penicillium, Aspergillus, etc) relacionados con alergias. Sus formas reproductivas, las esporas, son capaces de penetrar por las vías respiratorias y causar síntomas alérgicos, generalmente rinitis y asma.  Con seguridad, las alergias a los hongos son las menos estudiadas y las menos diagnosticadas.
  • Los pólenes. Por extraño que parezca, el otoño es la época de polinización típica de algunos tipos de plantas. En concreto los miembros de la familia de la Salsola (la típica planta rodadora que se desplaza impulsada por el viento) tienen sus mayores picos de pólenes en los meses de Septiembre y Octubre. El polen de éstos es muy agresivo y unos pocos granos en el ambiente son capaces de provocar  síntomas. www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed?term=Carnes%20J%20and%20Salsola)

En definitiva, el otoño es una época donde ácaros, hongos, epitelios y algunos pólenes se desarrollan como consecuencia de la moderación de las temperaturas, el aumento de la humedad y el incremento de más tiempo dentro de las viviendas. La mayoría de éstos (con excepción de los pólenes) se relacionan con los conocidos alérgenos de interior y las medidas de prevención pasan por una buena ventilación de los domicilios y una limpieza exhaustiva de los mismos y de los ambientes cerrados para evitar su acumulación.