Perros; tierno, amigable y reconfortante parte de nuestro presupuesto.

Hay un refrán que dice: “Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.”

¿Y como no hacerlo? ¿Recuerdas llegar a tu casa y que algún miembro de tu familia (o el gato) corra a la puerta, te mueva la cola, se desespere por olerte y ver si estas completo? Sin importar la hora que sea, el estado (emocional, etílico, sentimental) en el que estés o con cuanto dinero llegas en el bolsillo.

Sin hablar de que nos aguantan en las buenas y las malas y jamás cambian esa cara de “ángeles wookies” que la mayoría de perros tiene. Todas estas virtudes me han llevado a pensar ¿cuanto cuesta mantener, y mantener bien a un perro? ¿Vale la pena hacerlo en una economía en la que nos vivimos quejando por cada centavo que gastamos?

Como aquí nada es técnico y exacto voy a hacer unas pequeñas cuentas a grosso modo teniendo en cuenta que:

  • La vida promedio de un perro, en este caso un schnauzer mediano como el mío, es de 14 años.
  • En su alimentación se invierte $16 mensuales. Total = $2688
  • La peluquería tiene un costo de $20 y acude 4 veces al año. Total = $1120
  • Los gastos médicos entre veterinario, vacunas y algún pequeño accidente (que siempre habrá) $80 al año.       Total = $1120
  • Los productos para el cuidado del perro, entre shampoo, cepillos, correas y productos anti pulgas/piojos/plagas etc llegan a $50 anuales. Total = $700

A todo esto agréguele los gastos extras como regalos que le damos (ropa, galletas, barras, juguetes) por ser un miembro más de la familia y los gastos “indirectos” como adecuaciones a nuestro hogar, productos de limpieza para dar mantenimiento al lugar donde habita el can, etc.

Si quieren una conclusión económica/financiera, realicen las respectivas sumas y divisiones, para mi el valor es lo de menos cuando un pequeño ser nos puede dar tanto, el hecho de asumir la responsabilidad de cuidar a una mascota, y cuidarla bien, nos hace más humanos. Los beneficios que a nuestra salud brinda el salir a caminar o correr con este gran compañero son incalculables. Y si son de las personas friolentas encontraran en el perro un gran calefactor; automático y constante.

Y respondiendo a mi duda, ¿Vale la pena “gastar” en ellos? -Totalmente lo vale, en tiempos como los actuales cualquier acción que nos humanice es digna de ser explotada y aprovechada.Imagen

(Imagen Kelly Le Vine)