El Rincón del Cachorro. La Materia Prima (la raza)

LA MATERIA PRIMA (Que raza me conviene?, que sexo?, cual es la procedencia del cachorro?, como elijo al cachorro?, cuando me llevo el cachorro a casa?)

Es importante pensar en la genética. Los rasgos heredados de nuestro cachorro, se acomodarán a la vida que llevará con nosotros????

1.- Qué raza me conviene?

Muchas personas eligen el perro porque les gusta su aspecto, sin plantearse las características de su conducta. Esta no es la mejor forma de elegir un compañero para que viva con nuestra familia durante los próximos 14 años. Por ejemplo, elegir un perro preparado para recorrer unos 45 kilómetros al día, para una familia en la que los dos progenitores trabajen muchas horas, puede suponer que los amos se vuelvan locos, si no se vuelve loco antes el perro. Así pues pensad si queréis un perro afable, como sería un labrador, si buscáis un compañero para hacer deporte o que sea buen guardián, como por ejemplo un pastor alemán, si pensáis  en un podenco para la caza o si os gusta un bulldog francés que sea cariñoso con vuestros niños, aunque como veremos en el párrafo siguiente, la raza no nos garantiza en absoluto el carácter.

La verdad es que, la raza, sólo juega un papel parcial en el carácter del cachorro. Afirmar que la pertenencia a una determinada raza no determina el carácter del perro, no es lo mismo, que negar la influencia genética en el comportamiento. Tras muchos años de debate, los expertos han llegado a la conclusión de que la conducta se entiende como el resultado de la interacción constante entre herencia y ambiente. El carácter de un perro, “nace y se hace”.

El efecto atribuible a la raza es más alto para determinados caracteres (como la excitabilidad o la actividad general), que para otros (como la demanda de afecto o la facilidad para ser entrenado). Por ello debe escogerse la raza que ofrece mejores “prestaciones”, pero sin descuidar el resto de elementos que determinan el temperamento del perro.

Sin embargo, si el cachorro ya está en casa, o no tiene una raza definida, podremos convertirlo en el cachorro perfecto, con un método de entrenamiento correcto y algo más de trabajo por nuestra parte.

En el caso de los gatos, la elección de una raza también puede ser relevante, ya que los persas y razas afines, son más tranquilos que los siameses, por ejemplo. Ahora bien, los cuidados de un gato de pelo largo, pueden resultar un inconveniente para algunas personas.

Independientemente de las diferencias de carácter entre machos y hembras, en lo que tendremos que pensar también a la hora de elegir el sexo de nuestro cachorro, es que con los machos nos podemos encontrar con problemas de marcaje (sobre todo en gatos), y que en el caso de las hembras, deberemos soportar los molestos celos, que no nos permitirán en el caso de las perras, sacarlas a pasear normalmente y nos mancharán la casa, y en el caso de las gatas deberemos aguantar los constantes maullidos.

De momento ya hemos aprendido la importancia de la genética, el próximo día, seguiré contándoos más cosas sobre la elección de un cachorro.