Caballo y lobo

Como solitario hombre te mueves en el bosque, lobo estepario de dulces ojos.

Como sigiloso caballo soy, alto y magro, de elegantes movimientos.

¿Cómo es que nos encontramos? ¿Cómo fue que pasó?

Dos hombres solos, tercos y testarudos, rudos y de caminos cursos; no sé del momento y mucho menos la razón, a más de cien kilómetros estamos y aún así, sucedió.

 

 

Como lobo hambriento lucías, corazón.

Como caballo en forma siempre yo.

Sabes lo grande que soy, no te amedentraste y decidiste conocer el sabor de mi carne, aún a más de cien kilómetros de ella te llamó. El aroma a almizcle es tu pasión, así como la mía es huir de un buen cazador.

 

Como un lobo insaciable, regaste mi sangre.

Como caballo sin freno, pisoteé tu cuerpo.

Somos el uno para el otro, enfréntalo.