"ESTAD QUIETOS Y CONOCED QUE YO SOY DIOS"

He compartido contigo mis problemas relacionales con mis hijas. Quizá recuerdes  que te platiqué lo que pasó con la mas chica, Ruth. Te he platicado el proceso que he pasado con Dios en cuanto a esto; mi desesperación, y aun sentimientos de coraje al recordar lo ocurrido. Había guardado todos los mensajes dolorosos y groseros que mi hija me había mandado esta ultima ves que se enojó conmigo.  Te conté de como Dios me dijo: “PERMITEME SER TUS HIJAS PARA TI” y que le tomé la palabra. De allí en adelante, cuando sentía tristeza, añoro, o cualquier sentimiento por mis hijas; Dios me a abrazado de tal manera, que los sentimientos se iban por completo en el instante que caía en sus brazos. Ni una sola vez desde ese día volví a sentirme desesperada, sola, o aun con deseos de defenderme o explicar nada. Le tomé su palabra a mi Padre, le creí y descansé en el. Cada vez que algún sentimiento venia a mi ser, me dejaba abrazar por mi amado Padre. No te puedo explicar con palabras la libertad, el sentimiento de estar libre de esos sentimientos que mas que nada, me hacían daño a mi mas que a nadie.

Cuando decidí entrar en el reposo de mi Dios en esto, vi una diferencia completa en mi ser que nunca haba sucedido antes. Nunca hubiera podido pasar por esto OTRA VEZ sin mi Padre. ¡Aprendí a esperar en El por completo! ¡Sin limitaciones! ¡Sin condiciones! ¡Sin ruegos y constantes lagrimas! Simplemente descansando en el amor y consuelo de mi Padre, olvidándome de tratar de arreglar las cosas por mi misma como siempre he hecho.

Este sábado pasado estaba haciendo mis tareas en la casa y Sammy estaba trabajando en los jardines, cuando de repente entró y me dijo: MIRA, TE VOY A LEER UNOS MENSAJES QUE HE ESTADO RECIBIENDO DE RUTH… Ella decía cuánto nos ha extrañado todo este tiempo, y que quería vernos lo mas pronto posible para hablar con nosotros. Sammy continuó leyéndome todo, mientras yo escuchaba y en realidad sentía un poco de incredulidad que esto fuera real. ¡Hasta se lo dije! ¿Y ahora qué? ¿Cuanto va a durar la tregua esta vez? ¡Realmente ni sabia que esperar! Comentamos solamente un momento porque teníamos mucho que hacer y necesitábamos terminar porque en la noche tenia una clase con Escuela Vida. Decidimos continuar la conversación esa noche después de mi clase.

Después de la clase le pedí a Sammy que me dijera todo. El y Ruthy habían hablado por teléfono después de de que los mensajes no fueron suficientes y hasta habían hecho planes para reunirnos el siguiente día en nuestra casa para el almuerzo. Sammy lo planeó todo; me dijo que el iba a cocinar, poner la mesa, limpiar y todo; que yo no tenia que preocuparme de nada. ¡Me quedé sin poder decir nada! ¿Que esta pasando? ¿Que estas haciendo Padre? ¿Que estas haciendo? Aun así, por dentro no quería hacerme las ilusiones… duele creer en un hijo y esperar que te ame incondicionalmente, y no sucede… ¡Pero ya no estoy allí! Se trata de que Dios sea el que haga y logre las cosas que el quiere para mi, y para mi familia.

¡Llegó el Domingo! Y del dicho al hecho; Sammy me dejó prepararme para el día, y el se encargó de la cocina. Lo vi muy animado chifle y chifle. Yo todavía con mis dudas de lo que fuera a pasar,  porque lo que pasó hace un año mas o menos, fue terrible. No había oído nada de mi hija y su familia; y los únicos minutos que los habíamos visto fue en estacionamientos solamente para entregar regalos de cumpleaños, Navidad, etc. para mis nietos. Me tomé mi tiempo para arreglarme, y cuando terminé, me senté en la sala con Chacha y prendí mi compu para revisar mi correo mientras esperaba. Hablé con Chacha para prepararla porque antes ella les tenía mucho miedo a los niños mas pequeños. Ellos dos son muy activos. ¡NO PARAN!  Chacha se sentía atacada por ellos porque la jalaban y andaban detrás de ella, aunque nunca fueron crueles con ella. ¡Nunca! ¡Yo los quiero mucho! Tienen 13 años, Alicia (A quien Sammy yo criamos por casi 11 años); Alisandra que tiene 7 años, y Alejandro que tiene 5 años. ¡Son hermosos mis nietos! Los dos mas pequeños son muy cariñosos. En fin, le dije a Chacha: ”Pórtate bien, no tengas miedo, que los niños solamente quieren jugar contigo. Yo te voy a proteger y no te va a pasar nada.”

Llegaron y nos abrazamos como si nada hubiese pasado. Nos pusimos a platicar y a ponernos al tanto de nuestras vidas. Yo tenia muchos preguntas de mis nietos y de sus animales, porque tienen todo un zoológico en su rancho. De cuánto han crecido los niños, de su escuela, y de sus vidas. ¡Mi hija tan dulce! Tan educada, con un lenguaje tan extenso y tan inteligente! (Me hace sentirme orgullosa de ella, y satisfecha de lo que les enseñé). Su esposo como siempre, con un sentido del humor fantástico y buen esposo y padre.

Tuvimos un buen almuerzo preparado por mi esposo quien cumpió su palabra de hacer todo el trabajo. El ha llegado a ser muy buen cocinero en estos cuatro años. ¡Yo no tuve que presionar las cosas o que andar arriando a nadie! Tienes que entender algo… siempre he sido yo la que tiene que hacer que las cosas se hagan en esta casa. Siempre he sido la que mueve, y hace en esta familia. Asi que esto fué completamente opuesto a lo que he vivido. ¡Ya no mas! ¡Ya terminé! Despues de ver lo que “mi hacer” le ha hecho a aquellos que están cerca de mi, especialmente a mi familia, ¡Ya no mas! Ahora mira lo que pasa cuando Dios hace las cosas:

No solamente tuvimos una tarde hermosa y bendecida juntos, cosas que nunca antes han pasado, pasaron. No discutimos, nadie hirió a nadie mas; cuando terminamos de comer, le sugerí a Sammy que pusiera todos los trastes en la lavadora para que se ahorrara tiempo. Fui al baño por un par de minutos y cuando regresé, ¡Ruth estaba lavando los trastes! ¡Porque me sorprende? ¡Porque nunca han sido así las cosas! Siempre nos quedamos con todo el trabajo después de que nos han visitado. Pero esta vez no fue así. Ella y Alicia limpiaron la cocina, mientras Sammy y Fausto platicaban a un lado. A mi me acapararon mis nietos mas pequeños y nos fuimos a la sala a ver una película.

De todas las cosas que temía que pasaran, no paso nada. De todas las cosas que hubiese deseado que pasaran, todas pasaron. ¡Hasta Chacha, mi bebé, se porto de maravilla! Cuando sonó el timbre, si ladró pero cuando los reconoció, ¡Movió la cola y les hizo fiesta! ¡Se pusieron a jugar como si nada! ¡No lo podía yo creer! Le comencé a decir a Chacha: QUE LINDA, QUE BUENO QUE ESTAS JUGANDO CON LOS NIÑOS TAN BONITO! ¡QUE LINDA! ¡Como te dije! ¡Totalmente otra cosa! Los niños se portaron bien, y cuando se estaban pasando la raya, Ruthy luego, luego los corregía. Se lo agradecí porque quería yo que se diera cuenta que lo aprecio. ¿Te das cuenta? Yo no tuve nada que ver con todo esto. ¡DIOS LO HIZO! Yo solamente le creí y descansé en el.

Cuando terminamos de ver la película, (porque todos nos sentamos en la sala a verla), ellos se prepararon para irse. Nos reunimos cerca de la puerta y nos abrazamos para despedirnos; cuando de repente, ¡Ruthy nos dijo que quería pedirnos perdón! Eso era algo que yo necesitaba oír, pero que ya estaba dispuesta a dejar ir porque le había entregado TODO a mi Dios. Pero cuando ella lo hizo, Dios me lo dio para mostrarme que el puede hacer lo imposible. ¡Claro que la perdonamos! ¡Era lo que mas deseábamos! ¡Tenerla de nuevo! Y yo no tuve nada que ver con esto. ¡DIOS LO HIZO TODO! Mi parte fue creerle y esperar en el. Eso es todo.

Te das cuenta de lo que pasa cuando ESTAS QUIETO Y DEJAS QUE DIOS SEA DIOS? ¡ENTONCES CONOCERAS QUIEN ES DIOS!