noviazgo entre perro y gatita

[Cartagena, Chile] [Mujer aterrada asegura que su perro dejó preñada a su gatita. El amor prohibido habría nacido en Cartagena. Juran que perro Cholo apechugará.]
Dicen que el amor es ciego y que Cupido no mira a la hora de flechar a dos corazones. De esto bien sabe el perro Cholo, quien, según asegura su propia dueña, fijó su mirada en una gatita y desató la pasión interracial.
El ‘Cholo’ estuvo seguro que la gata era el amor de su vida cuando cachó que su media naranja se llamaba igual que él, pues la cuchita de pelaje negro se llama ‘Chola’.

Affaire
El affaire del perro con la gata iba viento en popa hasta que la dueña de la mascota se enteró y puso el grito en el cielo.
Rosa Espinoza está con el alma en un hilo porque, créalo o no, jura que el perro embarazó a su minina, pues un día los pilló en plenas artes amatorias en su casa de Cartagena.
Según la mujer, la Chola estaría embarazada de un perro y por ello teme que su regalona sufra debido a la gestación que es más rara que gallina fucsia.
“La gata estaba en celo y el perro se le subía encima para cruzarse. Más de una vez tuve que ahuyentarlo porque comenzaban a aparearse. Más encima la gata está embarazada y temo que sean cachorros del perro”, relató Espinoza.
El “embarazo no deseado” ya llevaría unas semanas de gestación y Rosa jura que de ahí no saldrá nada bueno. “Si las crías son del perro mi gata puede hasta morir porque me imagino que serán muy grandes para su cuerpecito”, teorizó la ama.
Para peor el pobre Cholo es acusado de no responsabilizarse del condoro, pues Rosa dice que ahora el perro le tira mordiscones a la supuesta madre de sus hijos.
Sin embargo, en la casa le prestan ropa al canito, pues dicen que siempre juega con la gata y que se acuesta con ella para dormir calentitos, lo cual demostraría que el Cholo quiere apechugar con los retoños.
La historia que está para el Semanario de lo Insólito tiene su explicación y, de acuerdo a la visión de los profesionales del mundo animal, sería imposible que la gata esté preñada de su novio perro.
Frente al embarazo, el veterinario René Moyano Vera explica que la cruza entre dos especies es imposible. “Son genes distintos y por ello no podrían concebir porque un perro no puede fecundar el ovulo de una especie distinta, como en este caso, donde la hembra es una gata”, asegura.
Además, Moyano estima que “si el perro se monta sobre la gata se puede deducir que se trata de un comportamiento territorial, pues de esa manera los animales marcan su espacio”.
Por su parte, el director del museo de San Antonio, el naturalista José Luis Brito, coincide con el veterinario en que una gata no podría científicamente estar preñada de un perro, pero sí al menos acepta que podrían tener una relación “open mind”, sin compromisos. “Por ser especies tan radicalmente opuestas es imposible que se crucen, pero sí puede ser que el perro la haya montado e incluso penetrado, porque en la naturaleza se han visto casos atípicos en comportamientos sexuales, como la homosexualidad entre especies”, aporta Brito.
El amor del Cholo con la Chola hace recordar la antigua serie de dibujos animados ‘Catdog’, que cuenta la historia de unos hermanos que son mitad perro y mitad gato, nacidos tras el matrimonio de un can con una linda minina.
En el caso ocurrido en Cartagena el veterinario René Moyano desestima que nazca algo y asegura que si la gata está embarazada debe ser porque se cruzó con algún gato.
“Es imposible otra explicación frente a lo que piensa la dueña de la gata”, expresa.
1 de noviembre de 2012
©líder de san antonio